15 consejos para vivir el rally de la Argentina

Instrucciones para vivir el rally de la Argentina desde adentro. La competencia en Córdoba es una verdadera fiesta. Aquí, 15 ítems para los que quieran sumarse el año próximo:

1. Como primera medida, debe olvidarse que hace frío. Repitan: «El frío es sólo una sensación. NO hace frío.» Si igual tiene frío, lleve algo de alcohol. El fernet pica en punta, pero el whisky y el vodka también dijeron presente en el primer día de competición.

2. Luego, súmele muchísimas ganas de madrugar. Cuanto más temprano llegue, mejor será la ubicación que consiga. Recuerde: «Al que madruga, el rally lo ayuda.».

3. Si es guapo de verdad, pase la noche al costado del camino. Reserve su lugar 12 horas antes y duerma bajo las estrellas, al ritmo del cuartetazo.

4. Para hacer más llevadera la espera, es altamente necesario y fundamental ir con buena onda, y estar alerta: los cordobeses cuentan chistes de a docenas. No se admiten caracúlicos.

5. Si bien los primeros autos se llevan casi todas las miradas, los aplausos y los flashes, esté atento. Si se descuida, puede perderse algo tan atractivo como el hecho de ver pasar a los que van adelante: los accidentes y los volantazos. Como el que protagonizó uno de los pilotos, que equivocó el camino y casi se lleva puesta una rastrojero que estaba estacionada a la vera del camino.

6. Elija bien su lugar. Si es en una curva, contemple el viento y las coleadas de los autos. Sino, puede terminar completamente bañado en tierra y ser foco de las gastadas, como el que le gritó a otro: «Come tierra, cada de queso» o la clásica: «Pero bañate, sucio».

7. No cruce de un lado a otro de la ruta. Es muy peligroso. Si es inevitable, hágalo con precaución y rápido. Y aunque sea una falsa alarme, como sucede en la mayoría de las veces, córrase de inmediato cuando alguien grita: «Auto, auto, auto».

8. Recuerde que por casi todas las etapas pasan dos veces. Es decir que hay doble función. Si fue temprano, lleve comida y bebidas. Cuando el sol empieza a pegar, el estómago se hace sentir.

9. Es fundamental para esto definir el almuerzo el día anterior. Si no, le ocurrirá como a un grupo de jóvenes, que llevaron todos los condimentos necesarios para hacerse un pollo al disco en el medio de la sierra, pero. olvidaron descongelar el pollo. «Pero si parece Gual Disney, culeao´», le gritó más de uno.

10. ¿Se olvidó algo? No se preocupe. La cofraternidad y la solidaridad son maravillosas, y trasciende las fronteras. Argentinos, chilenos, uruguayos, ecuatorianos y brasileños se intercambian utensilios, brasas, carne, pan y bebidas. Todo es de todos. Y el que no llevó nada porque no está de espectador sino trabajando, es un agasajado más. Así almorzaron policías, periodistas y asistentes médicos, entre otros.

11. No pretenda comer el mejor asado del mundo. Sepa que el choripán sale con chimi y con tierra, que los cubiertos no existen y que rara vez encuentre un vaso. Eso si, el sabor es único y sensacional.

12. SI bien los asaditos fueron prohibidos para esta edición, los fierreros desafiaron las normas e igual prendieron sus fueguitos. Si es su caso, sea responsable y apague focos de posibles incendios forestales.

13. Si va con auto, recuerde donde lo estacionó. Si no es habitué, todas las sierras sin iguales, y hay más de un centenar de curvas, que marean a más de uno. Si su coche quedó al costado de la ruta que forma parte de la carrera, olvídese de irse antes. Recién cuando haya pasado el último usted podrá retirarse.

14. La policía caminera sorprende: no se pueden hacer asaditos, pero mira para otro lado a cambio de un chori. Y si uno equivoca el camino y toma una ruta equivocada, primero nos obliga a volver en dirección contraria, para cinco minutos después decir: «Bueno, seguí, pero conste que te avisé».

15. Si usted está acostumbrado a los celulares o vivir conectado a Internet, mejor no venga. Aquí no hay señal. Es la mejor manera de vivir la naturaleza con todos los sentidos. De perder la vista en la inmensidad de las sierras. De tocar el aire. De sentir el viento. De oler el sol. De escuchar el silencio.

Publicada en canchallena.com

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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