En manos de Bielsa

El triste presente que ofrece la selección argentina desde hace casi dos años (justo después de la Copa América 2007) provoca una situación tan patética como real: que en lugar de ilusionarnos con un triunfo o un empate ante Uruguay, apostemos todas las fichas a que “Ecuador no le puede ganar como visitante al Chile de Bielsa”.

Así están planteadas las esperanzas argentinas. En el café, en algunos programas futboleros y hasta en medio gráficos y radiales. En lugar de asumir la responsabilidad de que con dos de los tres resultados posibles, la Argentina estará al menos en repechaje, nos calzamos la camiseta Roja y practicamos el “Chi chi chi le le le viva Chile”. Inédito.

¿Por qué ocurre esto? Porque la selección argentina no trasmite confianza. Ni siquiera esa ilusión del primer tiempo ante Perú (el peor equipo de Sudamérica), o los primeros minutos contra Brasil y Ecuador posibilitaron que el hincha vuelva a creer en su equipo. Entonces, ante la hecatombe, nos colgamos de la ayuda externa.

Primero fueron los sponsors (“Un mundial sin Messi no es negocio para nadie”), luego las sospechas de soborno (“Grondona va a arreglar todo para que clasifiquemos”) y ahora le rezamos a “San Marcelo” el mismo al que muchos de los que hoy le prenden velas lo defenestraron hace siete años, cuando tuvo la mala suerte de que los resultados y los imponderables del fútbol le dieran la espalda y mandaran injustamente a su selección argentina, quizás el mejor equipo nacional de los últimos 20 años, de vuelta a casa en primera ronda.

Por ese fracaso, a Bielsa lo mandaron al paredón. “No tenemos plan B”, declaró Fernando Niembro en abril de 2002, durante la presentación del programa “América mundial”, ante la pregunta de un periodista acerca de qué harían en caso de que la selección no pasara de la primera ronda. Ante la temprana eliminación, su improvisado plan B fue promocionar a partir de ese momento a Oscar Ruggeri para el cargo…

Tras la renuncia de Bielsa (que oficialmente se quedó sin energías y extraoficialmente se hartó de los manoseos de los medios poderosos, ofendidos porque el DT de la selección no brindaba entrevistas exclusivas y trataba a toda la prensa por igual, en un gesto democrático inolvidable para los que formábamos parte de los medios chicos), el remiendo fue promover a José Pekerman. Su experiencia con los juveniles y su reencuentro con esos pibes hechos hombres generó ilusión. Y a pesar de situaciones extrañas (la no convocatoria de Germán Lux y la extraña inclusión de Oscar Ustari, y la supuesta historia de que Sorín borró de la lista a Zanetti y a Verón), la experiencia fue buena. Una eliminación en cuartos de final ante la selección local y por penales tampoco estaba tan mal. Pero a Pekerman también se lo destrozó, por no haber puesto a un Messi aún con chupete (y escuchando su walkman y haciendo pucheritos junto al banco de suplentes) ante los germanos, como si el delantero de Barcelona, que tres años después aún no demostró nada con la casaca albiceleste, hubiera podido esa tarde cambiar la historia.

Entonces Grondona apostó a una segunda gestión de Basile, flamante multicampeón con Boca, pero quizás muy distante en edad con la nueva camada. La falta de códigos similares, la sobredosis de playstation y la carencia de charlas de fútbol entre mate y mate de los pibes nuevos, su incondicionalidad para con Riquelme y las camaraderías internas lo fueron destrozando poco a poco. Faltaba el golpe de suerte: hace poco más de un año, Chile le dio una clase gratuita de fútbol en Santiago, lo “goleó” por 1 a 0 y el Coco dijo “Bye”.

Dejó un equipo tambaleante, pero hasta ese entonces en zona de clasificación directa, gracias a su muy buen comienzo (tres victorias seguidas) en las eliminatorias.

Las opciones que sobrevolaron la AFA pasaron de un candidato ideal (Carlos Bianchi) a uno que generaría un golpe mediático y económico sensacional (Maradona), pasando por uno de moda y flamante campeón (Russo). Grondona, pensó más en el negocio que en el trabajo serio, al igual que la gente de la empresa que le organiza amistosos a la selección, quienes ante el inminente nombramiento de Diego, en su momento declararon (mientras se babeaban como Homero y se le ponían los ojos con el signo $ como el Tío Rico): “es como organizarle giras a los Beatles”. Y acá estamos.

La altura es un mito” colgó Maradona en el vestuario. Y la altura nos clavó un doloroso 6 a 1 en Bolivia y un injusto 2 a 0 en Ecuador.

La selección argentina no tiene una idea de juego colectivo, y luego de cada presentación, los rivales le pierden cada día más el respeto. Cualquiera se le agranda a este equipo, que desde hace un año no repite los nombres y por el cual pasaron casi 80 futbolistas, entre los que entraron, cumplieron y salieron sin explicaciones (Battaglia), algunos que deberían haber seguido (Carrizo, Riquelme), otros que deberían haber salido hace rato (Heinze), algunos que jamás fueron convocados y merecen integrar el plantel (Samuel), otros que fueron citados una vez sin lógica (Chaco Giménez) y otros a los que se los citó tarde(Higuaín), entre tantos ejemplos más que debe haber.

Hasta ahora, el equipo sólo ganó un partido de visitante (contra Venezuela, por la segunda fecha) y el goleador sigue siendo Juan Riquelme, con 4 gritos. Increíble, pero real.

Ante este panorama, resulta casi milagroso que se haya llegado a la última fecha de eliminatorias con chances concretas de ir directo al Mundial. Eso habla mucho de la mediocridad reinante en Ecuador y en Colombia, y de que a Venezuela aún le falta para dar el gran golpe en la Mayor, aunque este año ya sorprendió con su clasificación al Mundial sub 20, donde llegó a octavos de final.

El partido contra Uruguay será como todo clásico, en donde no importa absolutamente nada cómo viene cada uno, ni tampoco el historial, que nos cuenta que la Argentina jamás le ganó a los charrúas en Montevideo por partidos oficiales. Cualquiera puede ganar y cualquiera puede ser el resultado.

A las 21 será tiempo de festejo, de preocupación o de decepción. Mundial, repechaje o afuera son las opciones.

Lo importante será lo que ocurra a partir de mañana, sea cual fuere el resultado.

Si no hay un cambio rotundo en todo aspecto (y no se pide desde acá la cabeza de Maradona) dará exactamente lo mismo cualquiera de los tres resultados, porque el problema de fondo no estará solucionado, y seguiremos viviendo en una nebulosa ficticia, donde los probables resultados positivos seguirán tapando la verdad de la milanesa.

Y si llegara a pasar que Uruguay supera a la Argentina y Ecuador logra un heroico triunfo en Chile, por favor no permitamos que todo se simplifique en el sencillo y estéril: «La culpa es (otra vez) de Bielsa».

Incorporo a a este post la impecable columna de Daniel Arcucci, publicada hoy en canchallena.com y en La Deportiva del diario La Nación

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

10 comentarios en “En manos de Bielsa

  • el 14 octubre, 2009 a las 17:36
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    Guillermo: exactamente así, buscando excusas para perdonarle todo, obramos hinchas y periodistas en general en su momento con Maradona y por eso aquel pibe se transformó en ese engendro mutante que vemos actualmente. Messi, parece no tener las virtudes de Diego pero -afortunadamente- tampoco sus peores defectos, así que mejor no repitamos la sobreprotección. Digamos respetuosamente que hasta aquí no encaja ningún seleccionado argentino, aun siendo un buen jugador. Su escasa edad permite pensar que acaso se encuentre la fórmula para integrarlo, pero a los 22 hay muchos, futbolistas o no, que sí pelan las naranjas solos.

    Saludos

    PD: Al final, Sanfilippo y Riquelme van a salir siendo los más vivos del barrio.

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  • el 14 octubre, 2009 a las 17:02
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    Pablo Estoy muy de acuerdo con el comentario que haces, es sin duda alguna, claro y contundente.
    Tambien considero que seria justo y rasonable que si eventualmente gana o empata hoy la seleccion o si tenemos la oportunidad de jugar el repechaje con Costa Rica, nos pongamos todos de acuerdo con una sola voz, para que este sea el ultimo partido de Maradona como Dt de la seleccion; Creo que el solo no puede decidir ya que no le funciona bien la azotea. Pienso que la mayoria de los argentinos estamos de acuerdo en esto; Por lo tanto y si mas dilaciones, manos a la obra por el bien de nuestro futbol.
    y aprovecho esta para hacerte llegar un sincero saludo.

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  • el 14 octubre, 2009 a las 14:40
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    Muy bueno el análisis, pero disiento en el punto sobre la cabeza de Maradona. Si vamos a pedir una cabeza por el posible fracaso de la selección, que no sea la del anteúltimo orejon del tarro, sino que sa la del verdadero responsable, que es Julio Grondona. Maradona va a ser el culpable del bochorno porqué su perfil da justo con el de chivo expiatorio, un verborragico que ya perdió la humildad de los grandes y que va a morir con su idea solo por ser suya (aun cuando sabemos que esa idea no existe) y a la cual todos los hinchas le atacaran sin remedio, aliviados de tener una cara visible en la cual descargar todas las maldades y todas sus puteadas.
    Es obio que Diego tiene sus responsabilidades, pero que semejante arbol no tape el bosque de cag…. que tiene en su CV Don Julio Humberto. Pidamos su cabeza, que aunque parezca fuerte por estar aliada a los K, siento que esta cada vez mas debil. Seguro con otro presidente que no sea su hijo (que probablemente asumirá cuando deje el cargo) la historia hubiera sido diferente, el manejo mas transparente, el DT seria un laburante e incluso Niembro tendria menos voz y voto.

    Ojala asi sea

    Un abrazo grande pablo

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  • el 14 octubre, 2009 a las 14:25
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    Muy bueno el análisis, pero disiento en el punto sobre la cabeza de Maradona. Si vamos a pedir una cabeza por el posible fracaso de la selección,

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  • el 14 octubre, 2009 a las 13:55
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    En realidad hablo de Messi en el 2006, cuando tenía 19 años y en teoría tuvo una actitud egoísta, pero no se tuvo en cuenta la edad q tenía en su primer mundial.
    Así como a Messi se lo tildó del salvador, hoy se cree q es el único culpable del mal presente de la Selección.
    El cambio se va a dar cuando se vaya la familia Grondona de la AFA.

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  • el 14 octubre, 2009 a las 13:37
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    Me gustó mucho la nota y la reseña de lo que ha sucedido con nuestra selección. Pero a todos estos temas sumale el desastre que hicieron en este último año con los seleccionados juveniles argentinos. Es una vergüenza que se haya tirado a la basura el excelente trabajo que realizaron Pekerman y Tocalli (y de esto nadie habla). En la actualidad no tenemos seleccionados juveniles de calidad. Prueba de ello es que nos quedamos afuera del mundial sub-20. Una categoría que dominamos ampliamente en las últimas décadas. Las cosas se están haciendo cada vez peor en el fútbol argentino. No podemos seguir tirando el prestigio de nuestra selección por la borda.

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  • el 14 octubre, 2009 a las 13:11
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    Exelente reseña para lo que ha sucedido con nuestra selección. El cambio rotundo que se hace necesario en AFa, debía haber acontecido hace por lo menos 16 años. Será que podremos ver una AFA libre de los grondonas’s boy’s aun cuando éste esté vivo? O , Dios nos libre, deveremos hinchar ‘pa que se muera? Lo peor, es que todos los parásitos encuentran una manera alternativa para sobrevivir…y sinó fijate…ya hizo pacto con los K!!!

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  • el 14 octubre, 2009 a las 12:36
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    Esta seleccion es un circo, y no porque faltan buenos jugadores sino porque falta un buen tecnico.

    La cabeza de Maradona no hay que pedirla, porque nunca tuvo cabeza, y su largo historial de delirios publicos y privados son una muestra acabada de ello. Ahora que encima esta bajo presion porque su nombre esta en juego le adhiere una situacion caotica mayor. Y obvio que los jugadores no le van a responder. Ya hace rato le faltaron el respeto.

    Tambien hay un punto que hay que aclarar, que todos le caen a Messi con o sin razon, pero uno de los mayores problemas estos dias, es el Capitan de la Seleccion, el Sr. Mascherano. Es sabido que es un jugadorazo y yo como hincha de River, lloro por no haberlo visto suficiente tiempo con la camiseta del club. Pero volviendo al tema, creo qeu se cometio un error enorme en mandar a un pibe al frente como capitan de plntel (?) que me parece que no le da ni la mas minima bolilla.

    El pibe nunca da la jeta, juega bajo presion y comete errores que no solia cometer. Entonces si desde la base que el DT esta chiflado, el capitan no muestra lo que tiene que mostrar, que se puede esperar.

    No ir al Mundial no va a cambiar nada porque Grondona, que es el padrino de este bebe de Rosemary, no se va bajo ninguna circunstancia, gracias al arreglo que tiene con el gobierno por la TV y otros chanchuyos. Aunque pase lo que pase hay que limpiar al futbol argentino. Medidas que gente como Pablo, vienen pidiendo hace muchisimo tiempo.

    Saludos

    elbeto

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  • el 14 octubre, 2009 a las 11:36
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    Guillermo:

    A los 22 años yo no estaba en un plantel mundialista. De ahí en más, importa poco mi nivel de maduración porque no es el punto de este debate. Si alguien está en condiciones de ir a un Mundial a los 22 años es porque es lo suficientemente maduro como para estar a la altura de las circunstancias. Y de Messi no es la culpa si aquí se lo tildó de «el salvador» o de «El messias».

    Cuando digo «da lo mismo ir al mundial o no» es porque si no hay un cambio rotundo en todos los aspectos negativos que rodearon a la selección durante los últimos dos años, y si no hay una verdadera autocrítica acerca de por qué llegamos a donde llegamos, ir al mundial o no termina siendo completamente anecdótico, más allá de que no ir sea un hecho histórico desde el punto de vista negativo.

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  • el 14 octubre, 2009 a las 11:23
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    Decime, vos cuándo tenías la edad de Messi en el 2006 no te mandaste ninguna cagada, no ? Tenías una maduración enorme.
    El problema de Messi en la Selección es q no lo rodean como corresponde, en el Barça lo tiene a Xavi e Iniesta.
    Y como va a dar lo mismo clasificar q quedar afuera ???? Si quedamos afuera será algo histórico desde el punto negativo.

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