Los riesgos de la vuelta de Bianchi como DT
Según la edición de ayer del diario Clarín, Carlos Bianchi considera seriamente volver a ser el técnico de Boca en junio, una vez finalizado el contrato de su amigo Alfio Basile.
El anuncio (esperado, esperable) no hace otra cosa que poner en tela de juicio una vez más el debate acerca de los riesgos que tendrá esta determinación, en caso de que se concrete.
Hay algo claro: luego de haber ganado todo lo que un técnico puede obtener a nivel clubes, Bianchi tiene más para perder que para ganar, en su hipotética tercera etapa como entrenador de Boca. A lo máximo que puede aspirar es a ganar lo mismo (la triple corona que componen el título local, la Libertadores y la Intercontinental, ahora Mundial de Clubes).
Ya lo dijo a fin de año Josep Guardiola, luego de haber logrado seis títulos con Barcelona en 2009: «El futuro es negro. Todo lo que venga de aquí en más será negativo». Y tiene razón. Por ejemplo, mañana se puede quedar afuera de la Copa del Rey en Octavos de final si no le gana a Sevilla como visitante, luego de haber perdido 2 a 1 de local. Y será el primer «fracaso» del año.
Carlos Bianchi sabe a qué se expone. Le llevó (le lleva) más de un año despertar al DT que tiene adentro suyo, y que según sus palabras «está durmiendo la siesta».
No ganar, por ejemplo, la Libertadores será considerado un fracaso, al menos por el sector que aplica a rajatabla el resultadismo extremo. Su valor ético, profesional y moral estará otra vez en juego en cada partido de Boca.
Como sucede con los grandes ídolos de la Argentina, una buena parte de la sociedad desea pronto este regreso, no para disfrutarlo, sino para esperar agazapada su derrota, su caída, para saltarle de lleno a la yugular, y saciarse con su sangre.
Bianchi, seguramente, ha evaluado todos estos escenarios y da la sensación de que igual está dispuesto a empezar de cero, a sacarse el traje de técnico más ganador de la historia de Boca y de la Argentina para volver a ganárselo en el día a día. Lo hizo en 2003 y le salió genial.
Otros, entre los cuales me incluyo, consideramos que Bianchi debería ser contratado por Boca de por vida, tal como hizo Manchester United con sir Alex Ferguson allá por mediados de los ´80. Debería ser mánager, DT y tener todo el poder de decisión en lo que respecta a contrataciones y ventas.
El desafío es grande. Los riesgos también. Bianchi es consciente de que es así, e igual decide afrontarlos.
Por eso es un grande de la historia del fútbol argentino. Más allá de los futuros y posibles resultados negativos de su próxima gestión.


Veo díficil que Bianchi tenga tanto para perder como DT, que en su posición actual de manager deportivo del club.
El descrédito que viene sufriendo, especialmente por los ataques de medios adictos a la vieja conducción macrista y por partes de dirigentes como Crespi y Beraldi, que cuentan con Infobae y el grupo Hadad como tribuna oficial para atacar al virrey.
El historial de Bianchi como técnico del club es intachable y es por lejos el mejor técnico de la historia del club.
Hoy por hoy, las ganas de dirigir a Boca no están en el. Me imagino que ya no tiene nada más para ganar como desafío personal en el club, y talvez sentado detrás de un escritorio se siente más cómodo.
Como piedra en el zapato le quedará su mal paso por Europa, y el ¿todavía vigente? sueño de ser el técnico de la selección.
Aunque seguramente después del 2010, Simeone, en vista a lo que vislumbra Grondona, será quien se haga cargo de la albiceleste.
Comparto plenamente lo que se expone. Tiene demasiado para perder si agarra. Aunque extraño sigue siendo esta función de manager..
No se si estoy de acuerdo en describir no volver a ganar todo es un fracaso. Es obvio que en estos casos las expectativas de los hinchas es enorme, pero hay que saber ser paciente y sobre todo no ponerse a comparar porque, las situaciones no son las mismas, los jugadores no son los mismos, y la suerte no siempre es la misma (recargar las baterias del celular de Dios en el caso de Bianchi).
Lo que hay que destacar es la grandeza de estos tipos de poner la cabeza en la horca otra vez y jugarsela.
Sin dudas los dos mejores equipos de los ultimos 10 años son el Barcelona del Pep y el Boca de Carlitos.