Rumbo al Mundial Rusia 2018. #50GrandesMomentos: 38 – Morir por un gol (en contra)

Colombia llegó al Mundial de Estados Unidos 1994 creyendo que era una seria candidata a coronarse campeón.

El contundente 5 a 0 que le había clavado a la Argentina en el estadio Monumental en septiembre de 1993 por las eliminatorias sudamericanas había mareado a los fanáticos del país cafetero.

Para colmo, el sorteo pareció favorable: grupo A junto a Estados Unidos, Suiza y Rumania. El baño de realidad llegó rápido. Los rumanos los vencieron por un claro 3 a 1, resultado que complicó las ilusiones de pasar a octavos de final.

En el siguiente encuentro, Colombia se jugó el todo por el todo frente a la selección local, de escasa experiencia futbolística, pero con el lógico favoritismo que implicaba ser la anfitriona.

A los 35 minutos de juego, en una jugada desafortunada, el defensor Andrés Escobar quiso interceptar un centro y terminó descolocando a su arquero, Oscar Córdoba, y enviando el balón al fondo de su arco. Era el 1 a 0 para los norteamericanos.

Earnie Stewart amplió la ventaja, y el Tren Adolfo Valencia decoró el resultado sobre la hora. 2 a 1 para los locales. El triunfo de Rumania sobre Estados Unidos terminó por sentenciar la suerte de Colombia: para casa antes de tiempo. De candidatos al título a eliminados en primera rueda. Creer o reventar.

Pero la desgracia deportiva se convirtió en tragedia. De regreso a su país, Escobar pidió vacaciones. Y unos diez días después fue asesinado de seis tiros, en el estacionamiento de un boliche llamado ‘El Indio’, ubicado en las afueras de Medellín.

El estupor fue general, tanto en Colombia como en todo el planeta, sobre todo en Estados Unidos, donde siguió disputándose el Mundial.

Las pericias determinaron que el defensor murió mientras era trasladado a un hospital. Humberto Muñoz Castro fue identificado como el autor del hecho. Era guardaespaldas de un par de hermanos que tenían fuertes vínculos con el narcotráfico y, aparentemente, con las apuestas deportivas en Colombia.

En resumen: a Escobar lo habían matado por considerarlo culpable de la pronta eliminación del seleccionado en Estados Unidos. Una locura total. Mauricio Serna, René Higuita y Víctor Hugo Aristizábal, sus compañeros en el seleccionado, fueron los que reconocieron el cuerpo de Escobar, y prácticamente todos los integrantes del plantel vivieron los días posteriores al asesinato del defensor Escobar con una fuerte custodia policial, para impedir situaciones similares.

Muñoz Castro fue condenado a 43 años de prisión, pero la pena se redujo a 23, luego de la modificación
del Código Penal colombiano, en 2001.

El asesino de Escobar debía salir de la cárcel en 2017. Sin embargo, en octubre de 2005 recibió un beneficio extracarcelario y salió en libertad, algo que fue fuertemente criticado por la sociedad y los medios.

  • Este texto forma parte del libro 50 Grandes Momentos de los Mundiales, publicado por Ediciones Al Arco en 2014 y repartido por el Ministerio de Educación de la Nación, de manera gratuita, en todas las escuelas públicas de la Argentina.El libro se puede leer en este mismo sitio, o descargar en pdf, Todos los derechos reservados.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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