#SodaCirque: una experiencia hermosa y multisensorial

Fui a ver #Sép7imoDía (No descansaré), el resultado de la fusión entre Soda Stereo y el Cirque Du Soleil.
¿Es un recital? ¿Es un circo? ¿Es un tributo a la banda que revolucionó el rock en español y conquistó un continente? ¿Es un homenaje a la obra de Gustavo Cerati? ¿Es un videoclip en vivo, como pareciera en la extraordinaria puesta de “Sobredosis de TV”? ¿Es una obra de arte, como lo sugiere el espectáculo cuando una mujer juega con arena ante una pantalla, y que esas imágenes se ven en vivo en una pantalla gigante? ¿Es un juego, cuando la letra de “Un misil en mi placard” se entromete en la música de “Ella usó mi cabeza como un revólver”? ¿Es un cuadro viviente cuando otra mujer se trepa al árbol creado con arena por la artista anterior? ¿Es una ilusión óptica, cuando una sirena rodea a un guitarrista que toca “Hombre al Agua”, dentro de un estanque enorme, en la otra punta del escenario principal? ¿Es un fogón, cuando todos cantamos a capella el emotivo “Té para tres”? ¿Es acaso un viaje a nuestras mentes cuando nos ponen en imágenes “Signos”, “Prófugos” o “Persiana Américana”? ¿Es un carnaval cuando los integrantes del Cirque exhiben todas sus destrezas al ritmo de “De Música Ligera”, con ese cierre tan perfecto?

#SodaCirque es todo eso, y más. Es un show extraordinario. Hermoso. Perfecto aún cuando tiene imperfecciones que nos recuerdan que sus intérpretes son humanos, y que los humanos nos podemos equivocar y seguir adelante.

Fue la primera vez que vi un show del Cirque Du Soleil, con lo cual no puedo ser objetivo en relación a si esta es la mejor obra del grupo canadiense. Lo que sí creo es que es un espectáculo que puede disfrutar cualquiera, sea fan o no de Soda Stereo. Pero que a los que hemos crecido con la banda creada por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti nos vuela la cabeza. Nos emociona. Nos permite ilusionarnos con que, de algún modo, Cerati también dice presente cada noche en el Luna Park, y no solamente cuando se lo ve, brillante y feliz, sobre el final de “Primavera Cero”.

Esperé muchísimo que llegase el jueves 16 de marzo. Y si pudiera, volvería a ver este show fabuloso. De altísimo nivel, para todo público y muy recomendable.

Y, como cierre, les dejo el mismo consejo que anuncia una voz en off segundos antes de que todo comience: “No pierdas el tiempo grabando este show con tu celular. Grábalo en tus ojos, en tu mente. Y en tu corazón”.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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