Vivimos una historia sin final

Si bien la idea original de este post era hablar de la victoria de la Argentina sobre Grecia y analizar por qué le costó tanto al equipo de Maradona encontrar el gol, resulta imposible no comenzar esta columna hablando de Martín Palermo.

¿Qué más se puede agregar sin caer en elogios, comparaciones y adjetivos calificativos repetidos hasta el cansancio? ¿Con qué más nos puede sorprender este grandote que se sobrepuso a todo una y otra vez, tanto en el fútbol como en la vida? ¿Qué nos tiene preparado El Titán como cierre de su increíble vida de película?

Cuando parecía que el capítulo final era aquel gol de media cancha ante Independiente, llegó el inolvidable toque para el 2 a 1 a Perú en el Monumental. Y después, el de 40 metros de cabeza a Vélez. Y ahora, este en un Mundial y ante Grecia, para sellar el resultado. No hay dudas: Palermo está tocado por la varita mágica y si se pusieran en venta hoy mismo las entradas para el estreno de la película sobre su vida, se agotarían al instante.

Ahora sí, el análisis del partido:

¿Por qué a la Argentina le costó tanto quebrar el cero del arco griego?
Fundamentalmente, porque el rival defendió muy bien, y porque la selección nacional careció de variantes ofensivas, más allá del gran trabajo de Clemente Rodríguez, que pide a gritos titularidad, en desmedro de Gabriel Heinze. Y fue victoria por ese gol de Demichelis tras un corner. Si no entraba esa, el 0 a 0 parecía inamovible.

Grecia dejó en evidencia algo que hay que corregir. A Messi, la marca personal no le gusta. Lo altera, lo mufa, lo transforma en un tipo quejoso que choca una y otra vez, y que cuando tiene el más mínimo espacio intenta la personal en lugar de jugar en equipo. La alternativa que encontró Maradona, pese a que tardó en hacer el cambio, fue sacar a Maxi Rodríguez y meter a Pastore. Así, Messi se tiró más adelante, y el ex Huracán tomó las riendas del mediocampo con su zurda exquisita. En esos minutos se vio a lo mejor del conjunto argentino ante los griegos.

Con la clasificación a octavos en el bolsillo, con puntaje ideal y sólo un gol en contra, sería necio no marcar aspectos a mejorar.

Los cambios deben ser más rápidos. La labor de Maxi Rodríguez no era mala, pero no lastimaba. Con el ingreso de Di María y luego de Pastore, el equipo fue más agresivo y punzante. Y Messi encontró a un socio e el 10 del Palermo italiano.

La carta de Palermo dejó de ser una cábala. Es evidente que el 9 de Boca puede ingresar en partidos cerrados. La experiencia y los años le da a Martín ese olfato que aún carecen otros delanteros. Por eso, da la sensación de que sus pies tienen un imán para la pelota en cada rebote. Y lo demostró una vez más en el 2 a 0.

Pese a la marca, Messi volvió a tener una actuación destacada. Que aún no haya podido marcar es sólo una anécdota. Sus goles llegarán en los momentos más especiales.

El equipo tiene arquero. Romero transmite seguridad y confianza. Y como en los equipos grandes, le llegan poco y responde bien.

Falta aceitar el trabajo defensivo. A lo ya expuesto sobre Clemente, también se elogia la labor de Otamendi y de Burdisso. Quedó en evidencia que el equipo se siente más sólido con línea de cuatro.

A diferencia del partido contra Corea del Sur, el equipo fue más lento y menos explosivo. Puede ser que Verón baje el ritmo, pero su figura es fundamental para los momentos calientes, para tener la pelota y para «dormir» el juego cuando hace falta. Además, su gran pegada aún no tuvo destino de red, pero si intenta más, la Bruja podrá pegar más de un grito.

Se dio otro paso. El domingo, por los octavos, otra vez espera México, como en 2006.

Allí comienza el verdadero Mundial, donde un descuido te obliga a armar las valijas antes de lo imaginado.

video vía canchallena,com

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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