Bayern, Manchester y los 100 segundos más dramáticos de la historia
Cada vez que Bayern Munich y Manchester United disputen algún encuentro entre sí, sea por la competencia internacional que sea (como sucederá mañana por Liga de Campeones), será inevitable para cualquier futbolero que se digne de tal recordar la final de 1999, en la cual tal vez se vivieron los 100 segundos más dramáticos y emocionantes de la historia de este deporte.
«Definitivamente, fue el momento más dramático de mi carrera», recordó sir Alex Ferguson. «Estoy en el fútbol desde hace 50, 55 años, pero nunca vi un partido igual, uno tan dramático como ese», repasa hoy Franz Beckenbauer, ambos en el sitio UEFA.com.
La historia cuenta que el 26 de mayo de 1999, en el Nou Camp de Barcelona, sucede algo casi imposible.
Bayern acaricia su cuarta Champions. Gana 1-0 y controla a su gusto a un Manchester desesperado y prácticamente entregado. El juez decide dar tres minutos de descuento. A los 91´, Teddy Sheringham, conecta un balón, y su pifia se convierte en el inesperado 1 a 1. Y menos de dos minutos después llega el milagro: tras un corner, Ole Gunnar Solskjaer encuentra un balón en el área y la puntea a la red: 2 a 1 y cambio de manos de la copa, para delirio de los ingleses y ante la incredulidad de los alemanes, que se miran pensando que están viviendo la peor de sus pesadillas, tras asistir a los 100 segundos más vibrantes de todos los tiempos.
«Nunca nadie volverá a ganar así una Copa de Europa. Cada equipo que gane 1-0 y queden tres minutos, pensará en aquel Manchester United de 1999», aseguró Ferguson, que ese día ganó la primera de sus dos Champions como entrenador.
Beckenbauer, presidente de los germanos por ese entonces, aún no digiere el tema, pese a que dos años después eliminaron a sus verdugos en las semifinales de la Liga de Campeones, que finalmente ganaron en 2001. «Obviamente fue decepcionante para nosotros lo de aquella noche, porque Manchester fue un ganador afortunado», resumió.
A pesar de que pasaron 11 años, sir Alex Ferguson aún no le encuentra explicación al hecho. «Todavía hoy no lo sé. Fue simplemente el destino. Igual, no hay que olvidarlo, ese equipo ya había convertido varias veces en los minutos finales de varios partidos de esa temporada, así que no fue un accidente. Pero cuando estás 1 a 0 abajo y el cuarto árbitro marca tres minutos de descuento, lo más probable es que pienses que no vas a ganar», analizó.

