Césped sintético made in Holland
Argentina lo va a probar sobre el terreno el 22 de junio cuando le toque enfrentar a Grecia en el estadio Peter Mokaba, de Polokwane. El equipo de Maradona saldrá a una cancha con lo último en tecnología aplicada a la superficie de juego: césped natural combinado con material sintético.
La verdad es que la empresa holandesa Desso aplica esta técnica, conocida como Grassmaster, hace 17 años. Basta mencionar las sedes de Real Madrid y la mitad de los clubes de la liga inglesa, incluido el poderoso Arsenal.
El fin de semana pasado el periódico NRC Next publicó un extenso artículo sobre el acondicionamiento con el mismo sistema de dos de los estadios donde se jugará el Mundial de Sudáfrica. Además del Peter Mokaba, en Polokwane, Desso trabaja con el Mbombela, en Nelspruit.
El CEO de la empresa, Stef Krannendijk, revela que se trata de un 97 por ciento de césped natural y un 3 por ciento de material sintético.
Las raíces del pasto adhieren al sintético que fue ‘inyectado’ a mayor profundidad y lo hace más resistente. La fibra artificial conserva mejor su posición vertical y la recuperación del campo después del partido es más inmediata. El precio va de los 350 mil al millón de euros.
Distinto es el caso de los estadios destinados a otros eventos no deportivos o los que ya disponen de césped “no tratado”. En ambos casos los holandeses prefieren no arriesgar. Por ejemplo, explica Krannendijk, el Ellis Park de Johannesburgo, donde Argentina enfrentará a Nigeria y después a Corea, está cubierto de un césped ancho y de raíces cortas. A menos de un mes del Mundial no hay tiempo para echarle mano.
Lo ideal es trabajar la tierra pelada, sembrar el césped y combinarlo con el material artificial.
Idéntica respuesta dio la empresa a la solicitud para acondicionar el área de gol en Soccer City, donde Holanda jugará contra Dinamarca. Tampoco aceptaron. ¿La razón? “Entonces verías una diferencia de calidad muy grande” con el resto de la cancha, dijo Krannendijk.
Para evitar problemas la empresa ya está ocupada en los preparativos para Brasil 2014: “Lo mejor es inyectar el césped sintético un año antes”, insiste el holandés.

