Del Potro, el éxito del trabajo
La enorme, histórica e inolvidable consagración de Juan Martín Del Potro es digna de analizar desde varios aspectos, porque lo que logró en Flushing Meadows es un ejemplo para imitar, ya sea en otros deportes como en otras actividades.
Muchas veces, el común de la gente (y lamentablemente, una generalidad de demasiados argentinos, para mi gusto) interpreta estos logros como algo «sacado de la galera», o como si Del Potro se hubiera «iluminado» y logrado el título casi sin esfuerzo. Ese sector, tristemente, es el mismo que critica las derrotas, habla de «pecho frío» si un deportista pierde una final, y hasta cuestiona decisiones personales. En el tenis, el caso más claro es el típico «por qué no juega así en la Davis». Lo lamentable de este asunto es que la mayoría habla porque el aire es gratis, sin tener la más mínima noción del deporte en cuestión, sin tener idea de la diferencia de superficies, e incluso desconociendo que el mismísimo Roger Federer ha jugado esporádicamente ese torneo (lo más lejos que llegó, hasta hoy, es a semifinales en 2003), y nadie en Suiza se atrevería a tildarlo de «vendepatria» por eso.
De chico, Delpo se propuso dos objetivos: ganar el US Open y ser como Federer. El primero ya lo logró. Y lo hizo con 20 años, dos menos que la edad que tenía su ídolo cuando alzó su primera copa de Grand Slam, en Wimbledon 2003. Y ahora dijo que le apunta al Master de Londres…
Pero a diferencia de lo que muchos creen, esto no fue producto de la magia, sino una consecuencia de trabajo a largo plazo, de evolución silenciosa (salvo la explosiva irrupción en el ranking durante 2008) de tenacidad y de una mentalidad de hierro, punto clave en el tenis (y si no, vean lo que pasó con Coria).
En el blog Tic Espor describieron muy bien ese crecimiento, el cual se reproduce a continuación:
Su ránking:
- 2004: 1077º
- 2005: 159º
- 2006: 91º
- 2007: 44º
- 2008: 9º
- 2009: 5º
Su progresión en los Grand Slams:
- 2006: no pasó primera en Roland Garros y US Open
- 2007: segunda en Australia, primera en Roland Garros, segunda en Wimbledon y tercera en US Open
- 2008: segunda en Australia, segunda en Roland Garros, segunda en Wimbledon y 1/4 de final en US Open
- 2009: 1/4 de final en Australia, semifinal en Roland Garros, segunda en Wimbledon y campeón en el US Open.
Como puede analizarse, Del Potro hizo los méritos suficientes para ser campeón del Abierto de Estados Unidos. Y lo logró. Pero aunque suene extraño decirlo, aún a pesar de haber hecho todo bien, también podría haberse dado que pierda la final, porque del otro lado había un rival que quería ganar exactamente el mismo torneo que él, y para colmo, ese contrincante era su ídolo, que además es el más ganador y tal vez el mejor de la historia. Nada menos. Y en el tenis, como en la mayoría de los deportes, sólo gana uno.
De ahora en más, el gran desafío de Del Potro es seguir creciendo y mantenerse al lugar que llegó, por mérito propio: pertenecer a la elite del tenis mundial.Formar parte de un grupo de jugadores que, cuando se enfrentan, cualquiera le puede ganar a cualquiera.
Aunque parezca extraño, eso no está relacionado ni con subir en el ranking (aunque podría darse), ni con ganar títulos grandes (aunque también podría suceder). Sin ir más lejos, Novak Djokovic es el número cuatro del mundo, y no ganó ni un Grand Slam ni un sólo Masters Series en lo que va de 2009. Dichos títulos se los repartieron entre Federer, Nadal, Murray y Delpo.
Sería aconsejable poder disfrutar como sociedad este presente de Juan Martín Del Potro, más allá de lo que logre de ahora en más. El tandilense no deberá rendirle cuentas a nadie si no gana más torneos «grosos», si no sube más en el ránking o si no gana la Davis, o decide no jugarla. Él se plantea sus objetivos personales y hace todo lo posible por cumplirlos. De nada sirve esa presión extra de preguntarse si puede ser número uno del mundo. Tiene condiciones para llegar a la cima, pero Federer, Nadal, Murray y Djokovic están en la misma sintonía, tal como indica el ranking mundial de la ATP.
Si lo hace, bienvenido sea, pero si no, también hay que celebrar. Aunque nos quieran hacer creer lo contrario, no sólo son exitosos los que ganan o los número uno. Son exitosos los que se plantean objetivos y dejan todo por cumplirlos, los logren o no, y los que siguen intentando aunque no se les da.
Y sino, miremos al enorme Roger Federer, que este año ganó Roland Garros por primera vez, alzó su sexto trofeo como campeón de Wimbledon, logró quebrar el record de Grand Slams de Sampras, se casó y fue padre de mellizas, pero que igual tenía su cara de bronca por haber perdido su… ¡sexto título seguido en el US Open!, demostrando que el hambre de gloria no tiene nada que ver con el dinero, sino que se lleva en la sangre.
Para cerrar, un detalle que quizás pasó desapercibido, pero que muestra una vez más la grandeza de Federer. Tras la premiación, cuando debían adelantarse a los organizadores para que les saquen las fotos y los ovacionen, Roger le dijo al oído: «Andá vos solo. Este es tu momento». Sensacional.
Disfrutemos el hecho de ser contemporáneos a Del Potro, sin pedirle nada a cambio. No permitamos que se cometa con él el mismo error que con la gigante Gabriela Sabatini, que debió aprender a convivir con el eterno reclamo de un sector de la sociedad exitista, que le exigió siempre que llegue al número uno (por entonces, sitio exclusivo de la alemana Steffi Graf, la más ganadora de la historia), y que no se permitió disfrutarla a tiempo.


Estoy totalmente de acuerdo con el post. Incluso ayer escribi una mini opinion personal donde expreso algu muy similar a lo que decis. Y me parece importantisimo resaltar que a Delpo no se le debe exigir NADA. Como argentos exitistas que somos, debemos disfrutar el titulo logrado como resultado de esos escalones que viene subiendo desde chico sin estar a la espera de que llegue al nº 1 este año o el proximo. Creo que sin dudas Roger debe seguir siendo el primero, por experiencia y por merecimiento en titulos y en juego. JM lo lograra a su tiempo, siempre que no se saltee ningun escalon y siga cosechando exitos paso a paso. Al menos demostro lo que es tener mentalidad de ganador. Saludos!