Generación Diego

Esta tarde comienza una nueva etapa para la Selección Argentina.

Inesperadamente, un intrascendente y olvidable amistoso ante Escocia en Glasgow se convirtió en el centro del mundo para los amantes del fútbol.

Sucede que, a pesar de todo y guste o no, Diego Armando Maradona sigue acaparando todas las miradas, mantiene ese magnetismo difícil de describir y tiene plena vigencia, aún 11 años después de su último partido oficial como futbolista.

golEsta tarde, en Glasgow (justo donde convirtió su primer gol oficial con la casaca albiceleste – ver foto- ), Maradona debutará como director técnico de la selección argentina de fútbol.

Como nada fue, es ni será fácil para él, la internación de su hija menor, por un inconveniente menor relacionado con su embarazo, le provocó la deserción de Sergio Agüero (padre del futuro nieto del 10) y, seguramente, le distraerá la cabeza hasta que le den el alta a Gianinna.

Pero además de toda esa situación, ya de por sí importante, el partido de esta tarde será el comienzo de una relación, que a priori aparece como complicada: la relación de Maradona con los medios.

Desde siempre, el Diego y la prensa tuvieron un trato de amor/odio, de acuerdo a los momentos, las situaciones y las conveniencias. Si Maradona jugaba bien y era el campeón del mundo, copaba las páginas deportivas y los medios vendían fortunas. Si, por el contrario, Maradona estaba arruinado, drogado, destruído, casi muerto, rodeado de mujeres o borracho, copaba las páginas policiales y los medios también se llenaban los bolsillos con él. Diego entendió desde siempre el juego, y tuvo a la prensa a su merced, donde y cuando quiso (*).

Pero a diferencia de la etapa en la cual Maradona era futbolista, ahora los medios están poblados de jóvenes periodistas, que nacieron, crecieron y se formaron profesionalmente admirando lo que Diego hacía con la pelota en sus pies, y defendiendo o defenestrando lo que el mismo Diego hacía con su vida privada.

Ante este escenario, las preguntas que aparecen en la previa al debut de Maradona como DT de la Selección son las siguientes:

  • ¿Hasta qué punto podrán respetar esos mismos periodistas la distancia entre entrevistador/entrevistado, fundamental para una buena nota?
  • ¿Con cuanta objetividad podrán criticar esos mismos periodistas que alabaron las proezas del 10 con el balón una mala actuación de la Selección Argentina?
  • ¿Cómo analizarán esos periodistas la actuación de Sergio Agüero, yerno del nuevo DT?
  • ¿Qué harán primero aquellos periodistas que se inician? ¿Le harán una pregunta a Maradona, le declararán su amor eterno, le dirán que es su ídolo o le pedirán un autógrafo?
  • ¿Cömo manejará Maradona esa hipnosis que sin dudas genera en, sobre todo, los periodistas menores de 30 años?
  • ¿Cómo reaccionará Maradona ante una crítica?
  • ¿Qué dirá Maradona ante algún periodista que deje entrever que Agüero juega por que es su yerno?
  • ¿Cómo evaluará la prensa una hipotética y, a la vez posible, chance de que Argentina no se clasifique al Mundial de Sudáfrica 2010?
  • Si no es campeón mundial, ¿el paso de Maradona por la Selección será considerado fracaso, como el quinto puesto de Passarella en Francia ´98 o la sexta colocación de Pekerman en Alemania 2006, o se le restará importancia a la ubicación final?

Todas estas respuestas comenzarán a ser respondidas esta tarde, cuando a partir de las 18 Diego Maradona deje para siempre el lugar de ídolo intocable para sentarse en la silla eléctrica del banco de la Selección Argentina.

Lo único cierto es que Maradona sigue generando negocios económicos fabulosos para unos pocos. Como dice Guillermo Tofoni (titular de World Eleven, la empresa que le organiza los amistosos al seleccionado): «La llegada de Maradona sumó desde todo punto de vista. Con Diego, se achican los riesgos. Es como armarle giras a los Beatles»… (leer más en Maradona, un boom comercial desde el banco)

Veremos qué sucede.

Lo único cierto es que Maradona no juega más. Y nada podrá hacer desde adentro de la cancha, a la hora de lograr el éxito en lo meramente deportivo.

Crédito de la foto: www.diegomaradona.com

* Para leer más sobre la relación de Maradona y la prensa, es altamente recomendable el libro de Leandro Zanoni «Vivir en los medios«, publicado por Editorial Marea en 2006. Resulta al menos jocoso el primer post del blog oficial de ese libro, que data de agosto de 2006. Allí, Diego declara: «Grondona tiene pinta de mafioso«. Una perlita estupenda.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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