La vuelta del Negro

astrada

por Germán Izykowsky

Leonardo Astrada será el sucesor de Néstor Gorosito en lo que será la segunda etapa del Negro como director técnico del club de Núñez y segunda también con la presidencia de José Maria Aguilar.

Astrada se encontrará con un plantel muy inferior al que encontró en su primera etapa, allá por el 2004, cuando sucedió a Manuel Pellegrini, quien dejo su cargo luego de caer en la final de la Sudamericana 2003 frente al Cienciano en Perú.

En aquel momento, Astrada agarró un equipo armado y supo salir campeón en su primer torneo disputado. Aquel equipo formaba con Constanzo, Garcé, Ameli, Tuzzio, Rojas; Mascherano, Claudio Husain, Lucho Gonzalez; Gallardo; Salas y Cavenaghi con Maxi Lopez, Coudet, Montenegro y Sand entre otros en el banco de suplentes.

Hoy, lamentablemente para los hinchas millonarios, la historia es totalmente distinta con un equipo sin figuras, con Ortega y Almeyda como estandartes y un plantel plagado de juveniles que hacen lo que pueden en este triste momento que parece no tener fin. Encima se acercan las elecciones (serán en diciembre de este año) y la política juega su papel en este período.

El paso de Astrada como técnico de River tuvo sus altibajos. Se consagró campeón en el Clausura 2004 y llegó a semifinales en las dos Copas Libertadores que disputó. En una cayó ante Boca por penales (la famosa serie sin público visitante) y la otra frente al San Pablo de Brasil.

En contra se le puede citar el caso Ameli-Tuzzio que no parece haberlo manejado de la mejor forma y los refuerzos que no estuvieron nunca al nivel de River como San Martín, Gerlo, Talamonti, Loeschbor, Santana, Oberman y Galvan por citar algunos casos.

Astrada tendrá mucho por corregir en este River donde los jugadores parecen no tener un rumbo claro, donde algunos tiran lujos innecesarios, donde el ejemplo parte de dos jugadores de 35 años que corren y luchan como si ellos fueran los juveniles y nadie se contagia de eso.

Además, aunque pareciera que River no se quiere dar cuenta por su grandeza, el tema de los promedios está instalado. Este año parece un imposible pero si la temporada siguiente comenzara hoy, River seria el peor equipo (sacando los recién ascendidos) a 6 puntos de Independiente, el siguiente en la tabla de los promedios. Todavía falta, pero…

Mucho tendrá que corregir Astrada. Aunque a favor de su gestión, el hecho de que Aguilar se vaya en diciembre permite ilusionarse con que quien lo suceda, seguramente traiga refuerzos de un nivel superior a los que trajo José María, y un plan de reestructuración más acorde al nivel del club millonario.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

3 comentarios en «La vuelta del Negro»

  • el 7 octubre, 2009 a las 15:26
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    Es re loco: en su momento nos pareció que Pellegrini era un fracaso como DT de River. Y más aun Astrada. Con lo que vino después aprendimos de verdad lo que es estar mal.

    Astrada y Pellegrini son, en comparación, dos grandísimos momentos de nuestra historia. :p

    Supongo que nos habremos vuelto un poco más tolerantes para el futuro, gracias a todas estas experiencias, ja, que de todo se puede aprender algo.

    Semifinales de Libertadores y perder por penales con un equipazo como Boca. Qué bárbaro. Sería como un milagro, hoy en día.

    Y es verdad que el verdadero fracaso de Astrada fueron los refuerzos. Aunque Santana no llegó a ser un punto tan bajo, y hoy estaría bueno tenerlo, lo de Oberman -Rosales me hacía acordar-, Loeschbor, Talamonti y San Martin fue muuuuy pobre.

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