No todas las eliminaciones son fracasos

Bajo el título «El día después de Brasil«, escribí esto hoy en canchalena.com

Todavía resulta extraño explicar que Brasil, que tuvo por lo menos seis situaciones claras de gol, fue el único equipo que intentó ganar y el que hizo enorme la figura del arquero rival, Justo Villar, se haya quedado afuera de la Copa América en cuartos de final, tras igualar 0 a 0 y perder 2 a 0 por penales frente a Paraguay. Sin embargo, es la realidad. Y con ella, se imponen los balances y el análisis de lo que viene

Por lo pronto, el conjunto dirigido por Mano Menezes tendrá un infrecuente período de inactividad oficial. Como no participará de las Eliminatorias Sudamericanas por ser el organizador del Mundial 2014, recién en 2013 retomará la acción en la Copa de las Confederaciones, donde también será el anfitrión.

Acerca de si en esta Copa América se cumplieron los objetivos del entrenador o no, vale una declaración de Mano antes de iniciar la competencia: «Tenemos un objetivo único de ir construyendo una selección brasileña capaz de llegar al momento más importante muy bien preparada y capaz de conquistar el Mundial. La Copa América es una etapa importante del proyecto», explicaba a fines de junio.

El objetivo, entonces, era darle rodaje internacional con la casaca verdeamarelha a a las jóvenes promesas de este grupo: Neymar (19 años), Pato (21) y Ganso (21). Los tres cumplieron. El delantero de Santos exhibió destellos de su capacidad y anotó dos goles, pero deberá pulir ciertos egoísmos e individualidades de cara al futuro. El atacante de Milan también hizo dos goles, pero en los partidos contra Paraguay estuvo ineficaz y su equipo lo sintió. Por último, el volante de Santos está, sin dudas, en el top ten de mejores jugadores del torneo. Hace todo bien.

Se han intentado buscar similitudes entre las actuaciones del pentacampeón del mundo y la Argentina, como para justificar el fracaso de la selección albiceleste, pero las diferencias son notorias.

La figura. Messi es un jugador consagrado de 24 años, en cambio Neymar es una promesa de sólo 19.

El equipo. Mientras la Argentina de Batista es una colección de grandes individualidades que no tienen claro qué hacer o cómo pararse, los de Menezes saben lo que deben hacer como equipo dentro del campo de juego.

La defensa. La de la Argentina es completamente vulnerable y con actores que no tienen en claro qué rol desempeñar. Por el otro, la línea de fondo brasileña, que es un muro. Los relevos se complementan a la perfección y los suplentes, como por ejemplo Maicon, a veces juegan mejor que los titulares (Dani Alves).

Los títulos. A la Argentina le quedan cada vez más lejos los laureles. El último éxito se remonta a la Copa América de 1993. Y en Mundiales ya se cumplió un cuarto de siglo de México ´86. Muy por el contrario, Brasil ganó 4 de las últimas 5 ediciones de la Copa América, levantó la Copa del Mundo en 1994 y 2002, y fue subcampeón en 1998.

Tal vez la cuenta pendiente o el gran aspecto a mejorar para el Scratch sea la definición. No se acepta que el Brasil de Mano tenga 15 goles en 17 partidos disputados. Es menos de un tanto por partido, lo cual exhibe una ineficacia en el arco rival. Sin embargo, lo exhibido ante Ecuador, o incluso en la eliminación contra Paraguay es tranquilizadora: 4 tantos en un caso, y seis situaciones clarísimas en la otra, ante un Villar que se disfrazó de superhéroe.

Es cierto que Brasil se va de la Argentina con las manos vacías en lo que a resultados se refiere. Sin embargo, y pese a la presión que tanto su gente como su historia le impone, el Scratch está en una etapa de renovación que está claramente enfocada en llegar de manera ideal al Mundial 2014.

Y si esa labor no la hacía ahora en la Copa América, probablemente no podría haberlo hecho después.

Porque no necesariamente, los 11 equipos que no se consagran campeones fracasan. Cada uno tiene diferentes objetivos a cumplir. Todos quieren ganar, y más los grandes del continente, pero también existen pequeños éxitos que también dependen de los momentos, y de la manera en la que se pierde. Brasil se fue con la frente alta, aún errando cuatro penales.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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