Periodismo caníbal

De hace un tiempo a esta parte, el periodismo deportivo ha caído en un ámbito amarillista que realmente da asco. No quisiera decir que es una consecuencia de la aparición del diario Olé, y sus necesidades de vender ejemplares todos los días, pero…

Basta que un equipo X pierda por cualquier competición para que en ciertos medios empiecen a ventilar los llamados «trapitos al sol», y así hacer leña del árbol caído.

Boca no fue la excepción. De nada sirve que tenga seis copas libertadores en su haber, ni que sea el campeón actual. La honrosa eliminación ante Fluminense y el regreso perdedor de Brasil (algo que el equipo xeneize no sufría desde… ¡1963!), fueron motivo suficiente para que aparezcan notas relacionadas con la supuesta mala relación de Riquelme con otros líderes del plantel (leer).

Hace unos meses, este periodismo jorgerialero se metió en la intimidad del plantel de River y comenzó a hablar de la supuesta mala relación entre Ortega y Simeone, y de otros cortocircuitos que aparentemente había dentro del plantel del Millo (ver), sin tener en cuenta la delicada situación personal por la que atraviesa desde hace años el Burrito.

También San Lorenzo lo sufrió hace poco. Una vez consumada la eliminación por penales ante la Liga (equipo que, como mínimo, será subcampeón de la actual Copa Libertadores de América, lo cual engrandece la actuación del Ciclón), el diario Olé le dio con un caño a Orión por su blooper (I) y (II), a los pocos días publicó una nota vergonzosa, digna de un mediocre programa de chusmerío barato de cualquier canal de cable de barrio, titulada «Con la sangre en el hijo«. Como broche, consumada la salida del Pelado, hicieron las paces con Orión y publicaron su punto de vista de las cosas que pasaron con Ramón, quien optó por el silencio.

En el medio de todos los desencantos coperos, fueron a tirarle la lengua a Borghi, poco antes del clásico entre Independiente y Racing, pero como el Bichi es un confeso hincha de la Academia, no generó ninguna reacción (I) y (II). Entonces, fueron en busca de Agüero, que inocente y tontamente les hizo el juego y declaró aquello de que quiere ver a Racing en la B (leer). Ambos fueron tapa.

El colmo fue cuando un simple análisis de Oscar Ahumada (hincha de River si los hay) desembocó en una catarata de situaciones payasescas, con amenazas de sanciones por parte de los dirigentes y hasta un impresentable escrache en la puerta de la casa del volante, ta vez uno de los pocos jugadores emblemáticos que tiene el club de Núñez.

La lista de acontecimientos en donde el chusmerío barato y la provocación innecesaria se prioriza por sobre la premisa básica del periodismo (in-for-mar) es interminable. Y cada vez más medios se contagian de esta moda.

Lo mas triste de todo es que, en la mayoría de los casos, esperan a encontrar el momento apropiado para tirar la piedra y esconder el brazo, para luego hacerse los distraídos o bien para meterse hasta en la cama de los jugadores para luego, ante la lógica reacción del intimidado, escudarse en la frase: «hay que respetar la libertad de prensa!».

Todos somos responsables de esta situación. Los medios por generarla, los protagonistas por ventilar situaciones privadas de cada grupo o plantel, y los consumidores de esta basura llamada periodismo amarillo, tan despreciable y tan común últimamente que hasta da un poco de miedo. Y sobre todo, mucho asco.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

7 comentarios en «Periodismo caníbal»

  • el 8 junio, 2008 a las 15:00
    Enlace permanente

    Antes que nada, feliz dia atrasado colega.
    Con respecto al post coincido con las opinion vertida. No tanto con los que consumimos tambien somos responsables: ¿queda otra?. Porque en mi caso creo que no existe medio que «orine agua bendita». Saludos.

    Respuesta
  • el 6 junio, 2008 a las 14:56
    Enlace permanente

    Ya se la están tratando de armar también a Borghi y Pusineri en Independiente. El problema es que estos periodistas no hablan del juego, sino de quién la tiene más larga, de cuán amigos son de los jugadores, a qué restaurante van a comer, y a qué gato se cepillaron. Y la gilada consume eso. Los jugadores son en su mayoría tan salames y engreídos como los periodistas. Lo que dice Horacio se aproxima mucho a la realidad, y ocurre que ya no hay muchos tipos que pretendan destacarse como deportistas profesionales y a partir de ahí hacer guita y ser famosos. Si a cualquier tronco le pongo la camiseta de Boca o Ríver y lo vendo como estrella, al final ya sabemos lo que sucede: meros malabaristas o compadritos de vestuario que se imaginan semidioses.

    Es más: mi candidato a campeón de América, si no lo golean en Maracaná (hay que ver si el Flu, que jugó bajo cagazo gran parte del segundo partido con Boca, que no es nada del otro mundo), es la Liga. Es más: arriesgo a decir que si le tocaba Boca, los quiteños se lo cargaban también. Esto ya es fútbol-ficción, lo sé, pero al verlo jugar recuerda mucho a esos equipos «coperos» de otros tiempos, como el el viejo Independiente.

    Párrafo aparte con San Lorenzo. Como hincha espero, ya que no pudieron ni supieron mediar entre el ex DT (que se mandó un par, pero debió ser sostenido por Tutankamón, digo Savino) y los famosos «referentes», que hagan limpieza de bocones improductivos, traigan un entrenador de personalidad modesta que se imponga en lo necesario a los futbolistas, y armen un proyecto para empezar por JUGAR BIEN, dejar de gastar plata en tipos que en su mayoría son inventos del periodismo pero no son superiores a lo que se puede tener en casa o traer a bajo costo, y a partir de ahí tratar de sacar mejores resultados. Pero si ni a Pellegrini, el mejor entrenador junto con Areán que pasó por Boedo desde 1975, lo dejaron, no creo que cambien ahora. Traerán a Russo (el menos horrible) o a otro figuretti como el Tolo Gallego. Yo preferiría por ejemplo a Madelon, pero si fuera él, que además conoce el club, sin una dirigencia más fuerte que el plantel no vendría ni mamado.

    Añado: a) Los famosos hijos de Ramón valen dos pesos, pero ¿cuántos troncos similares juegan en equipos grandes y cierto periodismo nos quiere hacer creer que son figuras? b) El señor Orión y Cía. armaron un lío interno descomunal por el reparto de un premio que si se dividía entre veinticinco sólo les hacía perder setecientos dólares…

    Respuesta
  • el 6 junio, 2008 a las 14:46
    Enlace permanente

    Horacio:
    Vi a la Liga contra Fluminense y Arsenal, tanto en los partidos de ida como los de vuelta.

    Consideraba, y sigo considerando, que Estudiantes es mucho más equipo que la Liga, y por lo que demostraron en el duelo de Octavos, Estudiantes mereció tener mejor suerte y pasar a cuartos de final.

    Los imponderables del fútbol lo dejaron afuera.

    Pero eso no cambia mi manera de pensar sobre la Liga.

    Abrazo,

    Respuesta
  • el 6 junio, 2008 a las 14:05
    Enlace permanente

    Ole es una porquería. Hasta ahí lo que comparto. Todas las situaciones que detallás fueron ciertas. La pelea de Riquelme con los demás salió a la luz ANTES de la derrota. Y las ‘ventajas’ que goza Riquelme tanto en su club como en la Selección son históricas y siempre generaron roces con los demás.
    Ahumada no hizo una inocente declaración. Cualquier tipo con la experiencia de Ahumada sabe que si compara a la hinchada de River con la de los primos la gente se va a enojar.
    Y supongo que Ramón Diaz no se fue de San Lorenzo por la prensa amarilla (además el plantel cuervo ya se cargó varios técnicos aunque de títulos poco y nada). La realidad no se puede ocultar bajo la alfombra y la realidad es que los jugadores están cada vez más en estrellas, echan técnicos como si nada, deciden incorporaciones y los pendejos que tienen 3 partidos en primera se la creen como si ya fueran figuras. Son como las barras bravas, se están volviendo inmanejables y nadie se atreve a enfrentarlos.
    Ah, veo que ahora valorás a la Liga aunque cuando comentaste los partidos de octavos lo dabas prácticamente sin posibilidades ante Estudiantes. Y como comenté en ese post es de buen periodista ver a los equipos antes de descalificarlos por el nombre.
    De onda, saludos

    Horacio

    Respuesta
  • el 6 junio, 2008 a las 10:54
    Enlace permanente

    Justamente le habia mandado un email a un amigo comentandole esto.

    Yo creo que uno de los problemas es que los jugadores no se quierne hacer responsables de sus miserias y de su falta de tecnica o conocimiento del futbol, entonces mueven la atencion de su fracaso hacia el amarillismo.

    Por otro lado, los pseudo-periodistas tampoco saben un joraca de futbol y entonces tienen que hablar pavadas.

    Sin olvidarse que el amarillismo es la forma mas barata que un medio tiene para levantar rating.

    Hay que luchar contra esto tambien.

    Respuesta
  • el 6 junio, 2008 a las 9:43
    Enlace permanente

    Si mal no recuerdo, los rumores sobre el enfrentamiento entre Riquelme y el resto del plantel surgieron ANTES del partido de vuelta.

    Pero eso no quita que siempre se esté buscando la miseria detrás de la derrota, creo que es también un poco la mentalidad del hincha argentino, siempre dispuesto a decir «perdí porque me robaron, porque la AFA está en contra mío» y demases teorías conspirativas.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.