Volver a Menotti

Hace alrededor de 33 años, la Argentina volvía de otra frustración mundialista en Alemania ´74 (con sospechas de soborno a los polacos para pasar a la segunda ronda y un inolvidable 0-4 ante la Holanda de Cruyff y compañía incluída).

En ese momento, César Luis Menotti iniciaba su camino como director técnico de la Selección, y una de las premisas para ir en busca del éxito internacional y dejar de ser los campeones morales fue: «La selección nacional, prioridad número uno».

Bajo ese lema, el cuerpo técnico armó un equipo de cabotaje que jugaba casi una vez por semana por el interior del país contra combinados locales, en amistosos que servían para dos cosas: que el equipo se conozca, y que el cuerpo técnico observe la mayor cantidad posible de futbolistas argentinos.

Por lo que pude investigar, así fue como en una gira por Córdoba y Santa Fe encontraron a un tal Mario Alberto Kempes, quien no sólo fue incorporado al plantel, sino que teminó siendo titular indiscutible y goleador del Mundial ´78, ganado por… Argentina.

Más allá de las limitaciones que generan la espantosa organización de los torneos locales, internacionales, eliminatorias, sudamericanos, y hasta Panamericanos que se juegan al mismo tiempo que un Mundial sub-20 y una Copa América, estaría bueno que desde la dirigencia de la AFA dejen de practicar el deporte de la vagancia y sólo muevan sus manos para contar billetes, y de una buena vez realicen un programa dedicado a intentar poner a la Selección Argentina otra vez en lo más alto.

Después, el hecho de que gane los torneos o no dependerá en buena parte de la suerte, de la manera de plantear los partidos y de la capacidad del rival, que también juega y que, aunque nos duela, puede ser superior a nuestro equipo.

Como primera medida sugiero que se determine que jugador que le dice que no a la Selección, no es convocado nunca más. Hoy sería el caso de Gonzalo Higuaín, quien a mi entender no le llega ni a los talones a Martín Palermo. De esta forma, volvería a tener sentido aquello de que el equipo nacional es «la prioridad número uno».

Y como segunda medida, la que comento más arriba. Volvamos a esas giras de la época menottista. A lo mejor, hay un «maradonita» en Tierra del Fuego o en Santiago del Estero y ni sabemos de su existencia.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

24 comentarios en «Volver a Menotti»

  • el 10 octubre, 2007 a las 12:51
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    Francis, yo también recuerdo el codazo de Passarella al «Negro» González, fue alevoso, artero, y ni siquiera lo echaron. Si mal no recuerdo fue en la semifinal del Nacional 79″, Ríver lo dejó afuera a Vélez por penales. Creo que Passarella fue el jugador más degenerado de la historia del fútbol argentino, no me olvido de que le fracturó la mandíbula al querido «Sapo» Villar, un uruguayo que jamás había golpeado a nadie.Lesionó un montón de rivales con sus codos porque contaba con la impunidad del referato de aquella época. Y lo de la agresión al pibe alcanzapelotas italiano, una verguenza lo de ese tipo. Y todavía la va de bueno……

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  • el 27 julio, 2007 a las 17:57
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    Tenés razón, Francis: fue un codazo, un codazo igualito al que le pegó al Sapo Villar en circunstancias muy parecidas. Es mi reblandecimiento senil 😉 El Dani se elegía a los futbolistas señoriales para pegar, con los «duros» bien que se cuidaba. Y el off side nunca lo supo tirar, ni tampoco era bueno cabeceando en defensa. Menotti reconoció, ni bien terminada la final con Holanda, que si él sacaba a Passarella y ponía a Daniel Killer, el partido terminaba 1 x 0, porque Nanninga no iba a cabecear una.
    Sí, el Negro Ortiz es otro de tantos. Tras pasar por esa botica (y otras análogas) creo que casi ningún jugadore vuleve a ser el mismo.

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  • el 27 julio, 2007 a las 11:19
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    Pablo:
    Lo del «carro de los pelotudos» es para todos los que ante la frustración perdemos la capacidad de análisis y empezamos a decir cosas como fulano no sirve -nunca-, mengano es un fracasado -siempre-, tiene que volver zutano. Si hasta escuché por ahí que debería volver Bilardo.
    Por otra parte, hace tiempo que pienso acerca de la relación triunfo-derrota éxito-fracaso. Espero tu post y conversamos.

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  • el 26 julio, 2007 a las 13:19
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    Opinólogo: no fue patadón. Fue el codazo más cobarde que puedas imaginar, propio de Passarella. En cuanto a la «farmacia», el Negro Ortiz puede dar fe.

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  • el 25 julio, 2007 a las 15:56
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    Pablo, a nadie le gusta que un jugador argentino renuncie a la selección.
    Riquelme renunció.
    Tevez cantó «la selección se va a la puta que la parió».
    Abbondanzieri también lo cantó.

    Eso no está a la altura de una renuncia?

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  • el 25 julio, 2007 a las 15:39
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    Esa es otra cosa que nunca quedó clara: si Carrascosa, que era el capitán, dejó el equipo por razones políticas, porque no quería concentrar tres meses a sus treinta y seis pirulos, o porque no le gustaba la Farmacia del Dr. Oliva. Passarella fue suplente hasta poco antes del Mundial; jugaba el grandote Killer, y la pareja de Killer iba a ser Piazza, que se tuvo que volver a Francia por un problema familiar (un accidente de la mujer). Danielito hizo muchísimos goles, pero defendiendo era un desastre: como no te pegara alevosamente (recuerdo que casi puede decirse que lo retiró a Jorge González, cuando el jugadorazo de Central ya estaba en Vélez, de un patadón alevoso; siempre he sospechado que deberíamos estar agradecidos al agua de México, porque gracias a su difícil digestión jugó Brown, que no era tan renombrado, pero jugaba maravillosamente de líbero, cuando estaba en un buen día).

    Y Francis tiene razón. Insisto en que los jugadores están, pero por algún motivo no los quieren probar. Y es una pena. Si lo de «volver a Menotti» significa «volver a reconocer que somos un poquito menos que los grandes, pero no tanto como para no compensarlo con laburo y aprovechamiento de las grandes dotes de nuestros jugadores», estoy de acuerdo. Porque, como le he escuchado hace poco al Pierre Nodoyuna de La Paternal, el Dr. Bidonardo, el público se está acostumbrando a perder, y cree que somos menos de lo que en realidad somos.

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  • el 25 julio, 2007 a las 15:00
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    Ocurre que Menotti (que venía de ser ayudante del Gitano Juárez en Newell’s 1971 antes de tomar Huracán) tuvo la virtud de darles un espacio a los jugadores y los equipos del interior, que venían haciendo fuerza en los Nacionales por ganar algo en el fútbol grande. Después del debut en cancha de River contra España (1-1, gol de Rogel: Rubén Sánchez; Paolino, Carrascosa; Pernía, Russo, Rogel; Houseman, Brindisi (65’ Trobbiani), Di Meola, Babington (65’ Potente) y Ferrero), se fue al Torneo de Toulon 1975 con un equipo juvenil y lo ganó. Formó dos combinados: uno de Santa Fe y otro del norte, formado entre cordobeses, jujeños, salteños y tucumanos. Ese mismo 1975 presentó un plantel integrado por jugadores del interior para disputar la Copa América (se disputó en Rosario), más el agregado de Gatti y Julio Asad. Creo que uno o dos años antes, y como AFA no pudo presentar equipo juvenil en el Sudamericano, mandaron a la tercera de Newell’s dirigida por Griffa a jugarlo, y el equipo salió tercero. Mario Kempes jugó el Mundial 1974, es cierto. Debutó en Primera, paradójicamente, contra Newells, e hizo dupla con Cabral en el ataque canalla. Él y Ardiles venían de Instituto. Pero además, el Flaco probó muchos jugadores del interior, entre otros, Valencia, Galván, Oviedo, Ludueña, Bravo (Talleres), el tucumano Meza y Hoyos para la juvenil, la Pepona Rinaldi (originalmente de Belgrano), los nombrados rosarinos (incluidos Valdano, Barrera y Simón en el Sudamericano 78 juvenil, más Bóveda y los hermanos Killer en esa Copa América 75), Pablo de las Mercedes Cárdenas (de Antoniana de Salta), Villa, que aterrizó en Racing desde Atlético Tucumán, Hugo Villaverde, Enzo Trosero, el Flaco Van Tuyne, de Central… Y rescató a Gatti, que andaba por Unión, y a Luque, que de allí fue al River campeón de Labruna. El tipo veía todo el fútbol, no sólo el fútbol de Buenos Aires. Y para los menores supo contar con el aporte de Ernesto Duchini, grande entre los grandes. Por eso el arquero del Juvenil campeón de Japón (Sergio García) era de… Tigre; Escudero, de Chacarita; Carabelli, de Argentinos; Rossi (segundo central), de Colón; Sperandío, centrojás suplente de Rinaldi, de Central, el flaco Torres, de Atlanta. Más de la mitad de esos campeones juveniles (verlos jugar era un lujo, ¡¡mamita querida!!) tuvieron lugar en la Mayor tres años después. Sin embargo, si se repasa la lista del plantel campeón 1978, se descata el hecho de que apenas Kempes jugaba en el exterior. Los demás, todos, salvo Tarantini, que era jugador libre, y que jugó por la renuncia de Jorge Carrascosa, eran del fútbol criollo. Cabe señalar que en esa época existía una reglamentación que prohibía la venta de jugadores menores al exterior y Europa ni siquiera soñaba con la Ley Bosman. Cuatro años después, en España 82, en el plantel la lista de foráneos llegaba a seis. El fútbol del interior nunca supo agradecerle a Menotti la mano que le dio. Y en la Selección, por más que no nos guste, les dio chances a todos.

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  • el 25 julio, 2007 a las 13:00
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    Crítico:
    Tal vez esté equivocado, pero a mi no me gusta que los pibes le digan no a la Selección.

    De todas maneras, si bien me gusta el juego de Riquelme considero que a esta Copa América se deberían haber llevado a un equipo de cabotaje, bien entrenado en la etapa previa. Aún si hubiéramos terminado últimos, hubiera sido una gran chance para probar jugadores y ver cuales están para la Selección y cuáles no.

    Opinólogo: A pesar de que discrepo con que Passarella no sabía defender, le quería decir que el Kaiser jugó el Mundial 78 y fue capítán de ese equipo porque renunció Carrascosa. Sino, creo que no pisaba la cancha…

    Loncho: opino en todo con vos. No entiendo a quien te referís con «no nos subamos al carro de los pelotudos». Uno puede tener al mejor técnico y a los mejores jugadores y así y todo nadie nos garantiza que seamos los campeones.
    El éxito no siempre va de la mano del triunfo. Uno puede tener éxito sin ser campeón. Pero bueno, es un tema que estaría bueno hablarlo en un post dedicado a qué es éxito y qué fracaso.

    Saludos a todos y gracias por los comentarios,

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  • el 25 julio, 2007 a las 12:06
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    Me olvidaba de algo que a Pablo lo pondría contento: el Boca de aquellos años fue el único que vi que daba gusto verlo jugar. No ganaba un campeonato ni por joda, pero era casi tan bueno como aquel Independiente, y algunos de sus jugadores (Trobbiani, ¡Ferrero!, eran claramente de selección; recuerdo que Luque jugó en la albiceleste porque Jrs. vendió a Curioni, que era el 9 que quería el charlatán de Fisherton, por entonces un buen DT).

    Respuesta
  • el 25 julio, 2007 a las 11:57
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    Si mal no recuerdo, antes de ir al Mundial 74 la Preselección jugó, sin los ‘europeos’, que se incorporaron allá, contra un combinado rosarino en territorio comegatos. Era un mix de Ñuls y Central, con un (notable) infiltrado de Central Córdoba, entonces en la Primera B, Carlovich. Al final del primer tiempo, de la mano de este Carlovich, Rosario ya ganaba 3 x 0. Un par de goles los hizo Kempes, ya en Central, como refuerzo del equipo campeón, y que venía siendo la figura canalla en la Libertadores. A raíz de eso, creo, él y Poy fueron citados a la albiceleste. Kempes, a pura buena actuación en la gira previa, se ganó un lugar en la cancha. Cuando Menotti llegó, y armó la selección de Santa Fe con refuerzos de otras provincias para jugar la Copa América, ya el Matador (entonces, el Guaso) era un número puesto (recordemos: Gatti, Rebottaro, Luque, Gallego, Kempes, Ardiles, Valencia, José Luis Pavoni, Zanabria, Bóveda, etc.). El mérito del tipo era que -como después Bilardo- era capaz de poner al arquero de Yupanqui, si le parecía que era bueno. De hecho, la selección de verdad estaba en España casi toda, pero no había manera de armar un equipo entonces trayendo a siete de once cada vez que había que jugar. Pero se buscaban jugadores: para saber si sirven, hay que ponerlos, cosa que algunos DT nunca hacen, porque juegan los que parecen estar por contrato.
    Por el contrario a lo que dice Pablo, Menotti privilegiaba jugar contra Brasil y los europeos, así fueran de medio pelo, y logró cambiar el estilo de juego, ganando velocidad y sentido de equipo. Salvo el Independiente copero de entonces, nadie presionaba, nadie iba al ataque en todos lados, nadie trabajaba sobre la precisión en los pases. Claro, después terminó ganando el Mundial jugando peor que en los partidos previos (el equipo resultó de aquella selección de la Copa América 75, más varias que armó y le desarmaron luego, más una larguísima serie de partidos principalmente en la Bombonera en 1977 y 1978).
    DE paso apunto: Passarella jugó en 1978 nunca se sabrá por qué. El titular era Daniel Killer. Menotti corrió a Olguín al lateral (¿?) estando Pagnanini (ex campeón ed América con Estudiantes y por entonces en Independiente) y Tarantini que podía ir perfectamente de 4, y entraron Passarella (que jamás en su vida supo defender) y Luis Galván. A Fillol se lo pusieron -afortunadamente- los milicos, porque él quería jugar con Gatti, Baley o Lavolpe (siempre paraditos en la medialuna, especialmente el Loco y el actual DT de Vélez). AL Negro JJ nunca lo quiso poner, pese al clamor popular (lo mismo ocurrió con el Bocha y Alonso, aunque a éste finalmente lo puso, ‘a `pedido’, como a Fillol).
    Lo malo de los últimos tiempos es que juegan siempre los mismos, y nunca se prueba con nuevos jugadores. Y que se sobrevalúa a algunos. Fíjense en las estadísticas a quiénes les hacían goles Luque, Kempes o Valdano (otro ‘descubrimiento’ de Menotti, que le metió dos a Uruguay allá en 1975), y a quiénes Batistuta (sin ánimo de ofender).
    Falta cultura de podio, además. Llegar a semifinales es una actuación magnífica. Y perder en cuartos contra Alemania (injustamente, es cierto, porque Argentina fue un poquito mejor) como en el 2006 no estuvo mal. Lo de Bielsa es la consecuencia lógica de jugar de determinada manera: cuando el tipo entendió que tenía que ‘bajar un cambio’, se fue.

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  • el 25 julio, 2007 a las 10:16
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    Che…vieron que BASILE y BIELSA se escriben con las mismas letras? Las letras del fracaso se podrían llamar.

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  • el 25 julio, 2007 a las 10:04
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    Pablo: no nos subamos al carro de los pelotudos.
    A ver: por qué se dice que la selección «fracasó» en los últimos 14 años? Porque no ganó ningún campeonato? Eso es un disparate que nace de pensar que somos los mejores, siempre.
    Sin olvidar que en estos 14 años han existido diferencias de nivel entre las distintas selecciones que se formaron para cada uno de los torneos disputados, me parece imposible negar que Argentina no es -y nunca fue- mejor que Brasil, Italia y Alemania. Tampoco es peor. Incluso, tampoco es -y nunca fue- notoriamente mejor que Holanda, Inglaterra, Francia y alguna otra selección de primer nivel. Contra estos equipos, se puede, razonablemente, ganar, empatar y perder sin que sea inteligente y sensato hablar en todos los casos de fracaso.
    Basile fracasó en USA 94 porque no tuvo la capacidad de levantar el ánimo de un equipo con experiencia ante el dóping de Maradona.
    Bielsa y la mayoría de los jugadores que jugaron fracasaron en Corea-Japón, porque el nivel demostrado por el equipo en los meses (como 36 meses) previos y el de muchas individualidades hace pensar que se le podría haber ganado a Suecia teniendo un poco de paciencia y temple.
    Pero me parece estúpido decir que se fracasó en Francia 98 y en Alemania 06. En el primer caso porque fue una selección de transición, con muchos jugadores jóvenes que luego serían la base de muy buenos equipos, siendo eliminados en cuartos, sobre la hora contra el equipo que después fue eliminado por Brasil por penales. Y en Alemania, se llegó a cuartos y se perdió por penales contra el local en un partido que se pudo haber ganado.
    Por qué nos cuesta tanto entender que aunque armemos el mejor equipo posible y con el mejor técnico posible (no creo que Basile lo sea) no tenemos asegurado el triunfo y el análisis del desempeño debe centrarse en otras cuestiones.
    Por otra parte, aún siendo de River, coincido con Pablo en que Higuaín no es más que Palermo. Pero me parece un exceso de celo enojarse con un jugador porque no quiso participar de alguna convocatoria.
    Saludos

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 20:39
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    Con todo respeto Pablo, creo que estás valorando la decisión de acuerdo al talento que vos le atribuís al jugador. Son cuestiones de principios. Si Kempes (o Maradona, o Batistuta, o Fillol, estoy buscando «distintos» en los que coincidamos para no desviar el enfoque…) hubieran renunciado a la selección esa desición tiene el mismo peso que si la hace, por ejemplo, Heinze, o Higuaín, o Mascherano, o quien sea.

    Ahora Federico Higuaín va a ir a River, no? Ojalá pueda jugar con continuidad y se pueda comparar con el hermano. Hará lo mismo que su hermano en tan poco tiempo?, con goles en partidos importantes como contra Corinthians, o gol de taco contra Boca.

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  • el 24 julio, 2007 a las 16:28
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    Es cierto lo que dicen sobre Riquelme. Me llamó la atención que volviera a la Selección. Sin embargo, él y Redondo son jugadores distintos. En cambio, el NO del Pipita Higuaín es diferente. Higuaín es un muchacho del montón. Y cuando lo comparé con Palermo, no fue para pedir al 9 de Boca para la Selección, sino simplemente para compararlo. Palermo es muchísimo mejor jugador, defensor, goleador y cabeceador que Gonzalo Higuaín.

    Es más, y para no compararlo con un jugador de Boca. Gonzalo Higuaín no es más que el Tecla Farías. Y hasta me parece mejor jugador su hermano, Federico Higuaín.

    Saludos,

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 16:26
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    Con todo respeto:
    Cuando puedan, busquen en los archivos de la época y fíjense cómo llegan Kempes y Valencia, entro otros, a la Selección.

    Nadie dijo que no los conocían de antes ni que fueron convocados para el Mundial `78 y no antes, sino que luego de jugar para sus clubes amistosos contra la selección argentina, fue que fueron citados.

    Recuerden que en aquélla época no había tanto video e Internet no existía masivamente…

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 15:20
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    Me parece que no hacer falta «volver a Menotti», o a las giras que realizó. Ademas, hoy en dia es imposible, ya que al mafioso de Grondona no creo que le guste ver a la seleccion jugando partidos en lugares donde no pueda hacer sus negocios. Sumado a que, ya hay un contrato firmado con un grupo que le arma los partidos amistosos. Es imposible.
    De todos modos creo que no hace falta consolidar esa premisa de «La selección nacional, prioridad número uno», ya que salvo muy pocos casos(Redondo, Riquelme, Higuian), nadie rechazo a la seleccion en el ultimo tiempo. Sin ir mas lejos, en esta Copa America estuvieron los Ayala, los Zanetti, los Veron, los Heinze, los Crespo, que ya estan consagrados y salvados economicamente, pero sin embargo fueron a jugar una Copa America a VENEZUELA, con unas ganas y amor a la camiseta que se deberia destacar, mas alla de que finalmente no se haya podido lograr el objetivo. Por eso creo que la seleccion es prioridad numero 1 para la mayoria, y no hace falta volver a esas giras que hoy, para mi, serian irrelevantes.

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 14:59
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    Menotti no es simpatizante/hincha de Rosario Central?
    No cierra por ningún lado la historieta de Kempes.

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  • el 24 julio, 2007 a las 14:22
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    No se donde sacaste lo de Kempes pero hummm… me parece raro. Veamos, en el año 1973 debuta en Instituto y al año siguiente lo compra Central en una cifra millonaria (o sea en el 74 lo de Central parace que lo conocían). En Central metió entre el año 74 y 76 tanto como 85 goles (me parece que Central jugaba en primera pero puede ser que Menotti no lo siguiera detenidamente). En el año 1976 lo compra el Valencia de España y aunque todavía no existía ESPN es posible que Menotti se enterara de que existía un goleador llamado Kempes.
    Otra cosa, hacés referencia al soborno a los polacos. Indiscutible, como así también el soborno a los peruanos en el Mundial 78 para llegar a la final. Es verdad que la Selección era la prioridad, sobre todo bajos las botas de los milicos. Pero eso y las MUY importantes giras por el interior no imlicaban seriedad en el trabajo de Menotti. Tuvo que llamar a Fillol y Alonso por clamor popular después que los colgara junto a Passarella, Luque y el negro JJ por, precisamente, no aceptar jugar para la Selección en una convocatoria. Passarella y Luque ya habían sido indultados y no hubo presión posible para que volviera Jota Jota, el mejor 8 del momento. Por último coincido en lo de Higuain, es más yo lo postee ya un par de veces, pero que no se repita lo de tu ídolo Riquelme que se preocupa por la mami cuando hay que entrenar entresemana pero parece que está todo bien cuando empiezan los torneos. Y por último y para no joder más, por supuesto que la AFA tiene que ponerse a elaborar un plan serio para la Selección. Eligiendo un técnico que trabaje y en lo posible que tengan un par de diferentes sistemas tácticos para jugar. Dándole prioridad a la Selección sin que eso implique desvalorizar el campeonato local.
    Saludos

    Horacio

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 13:18
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    coincido con «el critico», riquelme dijo no, y cuando volvio lo alabaste; ademas, no comparemos a higuian con palermo, si bien yo ¡tampoco comparto su soberbia respuesta y valoro y disfruto mucho mas la humildad de aguero.

    con lo demas coincido; es hora de hacer un trabao serio como se hace en juveniles, empezando por grondona y pasando por toda la gente del futbol..incluidos periodistas.

    saludos

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 13:16
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    Pablo, por favor, parecés Niembro pidiendo los jugadores de Boca para la selección. No sé si Higuain está para ella, pero de lo que estoy seguro y lo pudimos comprobar, es que Palermo no lo está, ni siquiera para sudamérica. Encima, una vez llamados, sabemos lo que le cuesta a Basile cambiar a estos jugadores en medio del partido y saca a los de menos «chapa».
    Y coincido con el crítico y Riquelme, además de considerar que tampoco es de nivel de selección. Y otro que pudimos comprabar, que para jugar al papifútbol está, pero no para las «ligas mayores».

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 11:25
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    Coincido con el muchacho de arriba, me parece que no se puede ser tan duro en ese sentido.

    Por otro lado, hoy por hoy veo mucho más difícil que haya un talento escondido en Argentina. Cualquier chico con algo de condiciones se va a probar al menos en un equipo para salvarse él o la familia.

    Respuesta
  • el 24 julio, 2007 a las 11:07
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    Riquelme renunció y no leí nada de «nunca más». Te salió la bosterada, pierde valor lo que decís.

    Respuesta

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