Mundo Manu

A pocas horas del debut de la Selección Argentina en el Mundial de Básquetbol Japón 2006, Dame Pelota recibió el libro MundoManu, realizado por los periodistas Andrés Pando y Germán Beder, y con prólogo de Juan Pablo Varsky.
MundoManu es una biografía que reconstruye la exitosa carrera de Emanuel Ginóbili con anécdotas y testimonios de todos los que lo rodearon en su camino a la fama. Desde Bahía Blanca a Japón, pasando por La Rioja, Reggio Calabria, Bologna, Indianápolis, Atenas y San Antonio, el relato sintetiza el vertiginoso crecimiento del bahiense y la magnitud de sus logros en cada lugar en el que estuvo.
Todos los rivales de zona en el Mundial de Japón tienen un punto de contacto con la carrera de Manu:
El día del sorteo en Tokio, a la una de la mañana en San Antonio, se puso en la computadora al mismo tiempo que Sergio Hernández en Olavarría para conocer uno a uno a los rivales del grupo. “Ahora vamos a tener que ganarle a Tony Parker”, le dijo al «Oveja» por chat cuando los abanicos anunciaron que el campeón olímpico enfrentaba a Francia en el debut.
Esta es la primera visita de Manu a Asia, pero en Líbano lo siguen hace rato. “Es uno de los más conocidos en nuestro país. Lo seguimos en la NBA por televisión”, asegura Joe Vogel, pivote estadounidense de origen y con padre libanés.
En el Sudamericano Sub-22 del ´96 en Vitoria, su debut absoluto con la camiseta argentina, Venezuela fue el primer rival. Y el bahiense hizo 19 puntos. “Me sorprendió en ese partido, porque entró desde el banco y se cargó el equipo al hombro. Me acuerdo de su desparpajo, tiros y penetraciones. Desde ese momento tuvo un crecimiento espectacular”, cuenta Rubén Magnano, técnico de ese equipo y en el oro olímpico.
Su debut en el Mundial de Grecia ´98 fue en la victoria sobre Nigeria, con siete puntos y una volcada tremenda, después elegida como la mejor jugada del torneo. “Siempre se tuvo confianza. Era un caradura”, recuerda Alejandro Montecchia, compañero en esa Selección y también en el Reggio Calabria italiano.
Imposible olvidar la definición ante Serbia y Montenegro en el comienzo de los Juegos Olímpicos, cuando recibió la pelota a dos décimas del final y ganó el partido con un tiro milagroso. “Fue el mejor de mi vida. Un zapato”, explicó Manu más tarde. La definición de Montecchia se llevó los aplausos: “Me sentí como Héctor Enrique cuando le dio la pelota a Maradona en el 86, en el segundo gol a Inglaterra, porque Manu ya es de la talla de Diego”.
MundoManu, de Ediciones Corregidor, estará en breve a la venta en las principales librerías del país.
Contacto con los autores:
Andrés Pando: 15-5732-2913 / apando@ole.com.ar
Germán Beder: 15-6111-9078 / gbeder@perfil.com.ar

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