Chau Carlos
El último día laboral de 2010 me sorprende ingratamente con una noticia triste: el martes, cual si fuera una pesada broma del Día de los Inocentes, se murió Carlos Poggi.
Fui compañero de trabajo suyo en DeporTEA durante varios años, y siempre recordaré el «¡Qué hacés pibe!», tanto dentro de la escuela, como en los distintos ámbitos en los cuales me lo crucé a lo largo de mi vida profesional.
Carlos formaba parte de los periodistas «de la vieja escuela», en donde contar buenas historias era más importante que analizar cuántas revistas se vendieron, o cuántos clicks podía llegar a tener una nota. Era un periodismo educador, ameno, sano y desintoxicado con el minuto a minuto.
Por esas razones, y por otras seguramente, allá por 2007 decidió dejar de dar clase en DeporTEA, cuando la mutación de la profesión hizo que en la escuela comience a hablarse de Facebook y otros artilugios periféricos al periodismo, y consciente de que a esa altura de su vida no estaba con ánimo de adaptarse a los blogs, el twitter y esas cosas.
A su hijo Guillermo, buen tipo como su padre y ex compañero también en DeporTEA, mi más sentido pésame, como así también a toda su familia.
Chau Carlos. Extrañaré encontrarme con vos por los pasillos de algún estadio o en la escuela.

