Monumentalazo
Y si señores. El jueves 8 de marzo quedará en la historia como la noche en la cual el fútbol venezolano se hizo grande.
Caracas le ha ganado a River por 1 a 0 en el Monumental, algo que ningún otro equipo venezolano había podido conseguir (de 14 partidos ante equipos de ese país, el Millo había ganado 12 y empatado los otros dos).
Está claro que River no mereció perder. Pero tampoco mereció ganar, y la verdad es que fue bastante embarullado a la hora de hilvanar jugadas en ataque, además de carecer de una buena estructura defensiva. De hecho, el gol del Caracas fue una desatención defensiva.
El equipo conducido por Daniel Passarella no sólo hizo un desgaste físico mucho mayor al imaginado en la previa, lo cual puede afectarlo de cara al interesante encuentro del domingo ante el sorprendente Arsenal de Sarandí, sino que complicó sus chances en la Copa Libertadores, y el riesgo de no pasar a los octavos de final está presente tras esta derrota.
A pesar de haber sido ante uno de los grandes del fútbol argentino, bienvenido el Caracas al grupo de los equipos coperos, esos que saben cómo encarar un partido (de local o visitante), cómo jugar con los nervios del rival, cómo jugar al límite del reglamento y cómo llevarse tres puntos de oro en suelo ajeno.
Justo en el año en que Venezuela organizará la Copa América. No vaya a ser cosa que haya más sorpresas de la vinotinto…
