¿Y si hay Maracaibazo?

La primera semifinal de la presente edición de la Copa América pinta interesantísima: Uruguay-Brasil. Nada más y nada menos. Y si bien el verdeamarelho llega mejor parado, la Celeste se despertó a tiempo y puede sorprender el próximo martes 10.
Las ilusiones de Venezuela chocaron con un Uruguay que, a diferencia de su horrible comienzo de torneo, sacó a relucir su historia grande y le clavó un 4 a 1 directo al corazón a las esperanzas y los sueños locales.
En el segundo turno, y con un Robinho excepcional, Brasil destrozó a Chile goleándolo 6 a 1, en lo que pudo haber sido una goleada histórica si el campeón de América hubiera querido mantener el acelerador a fondo.

Era hora de que los uruguayos se acordaran de jugar quince minutos al fútbol. Porque, como se habrán dado cuenta los que miraron el partido, sólo jugaron quince minutos, los primeros del partido, en los que se cansaron de perderse goles. Deespués, sobraron peligrosamente el partido, y un segundo gol oportuno de Venezuela pudo cambiar, como tantas veces ha ocurrido con los de la vecina orilla, el comentario. Igual, Brasil «C» le ganará muy fácil a este Uruguay, que se dejó a su mejor jugador, Vicente Sánchez, en al banco, que tiene a Forlán mostrándose como en Independiente (los hinchas del Rojo siguen preguntándose cómo este tipo es goleador en Europa), que alinea una impresionante cantidad de futbolistas de menos que medio pelo, que festeja meterle un gol cualquiera a Venezuela o a Bolivia como si terminaran de empatarle sobre la hora una final del mundo a Alemania jugando mejor, y todos los tics que les conocemos: lentos y pesados como carretas, sin sentido de equipo, compadritos, descuidados en la marca e indolentes en el juego ofensivo.
Fdo.: Su fabricante y distribuidor de ácido acético amigo.
Grandes victorias tanto de Uruguay como de Brasil. Robinho fue determinante pero hoy creo que Brasil jugó más como equipo y se dio el lujo de bailar a Chile.
La semifinal será dura pero pongo como ligero favorito a Brasil.
Un saludo