Archivo

¿A dónde estará escondido?

Hay archivos que matan. Y sino, pregúntenle al secretario de San Lorenzo, Juan Carlos Temez, quien allá por enero de este año, en plenas negociaciones entre el Ciclón y River por el pase de Ezequiel Lavezzi, decía lo siguiente:

“Si no va a River, Lavezzi no juega más”

además de asegurar en la misma nota que, de no concretarse la transferencia, iba a «encadenar a Lavezzi al banco de suplentes» para asegurarse «de que nunca más juegue al fútbol».

Realmente impresentable este señor. ¿Así cuidan los miembros de la Comisión Directiva de los clubes a sus jugadores?

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Desde 1998 cubre la actualidad de Boca Juniors para distintos medios. Desde 2015, para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió ocho libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio), "Maradona es Mundial" y "Una tarde de junio" (tambíén con Al Arco) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014 y 2018) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). Prologó el cuento de Fernando Gago (Resiliencia) en el libro "Pelota de Papel 2" (Editorial Planeta). En 2012 y 2022 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Ganó el premio ADEPA en la categoría Multimedia en 2018. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Un comentario en «¿A dónde estará escondido?»

  • En primer lugar, Pablo, Lavezzi es un gran jugador pero está medio loco, y su representante es un nabo. Si Témez proponía colgarlo de un farol al Pocho en febrero, muchos íbamos a estar de acuerdo. Pero, pasado el estado de emoción violenta, no es razonable lo de este ínclito ‘dirigente’, a.k.a. ‘el cuatro de Copas’ (y por decir eso debieron colgarlo en serio a Lavezzi, aunque Témez no me simpatice). La opción correcta, profesional, era: «jugás en San Lorenzo o te transferimos a Yupanqui». Ahora es momento de convertirlo en moneda sólida de Occidente antes que le vuelva a agarrar la viarazza a su torpe representante. ¿Te imaginás si iba a River? Lo estarían puteando esos amargos de la San Martín (análogos a los de la Norte nuestra) en el lugar del pobre Rosales, otro buen jugador pero menos colifato.
    Por otra parte, lo de Témez no te debería extrañar: en San Lorenzo, aunque sea gélido e impenetrable como el último descendiente de Tutankamón (y para peor, radical), el único más o menos presentable diría que es Savino. Sus colaboradores y opositores son casi sin excepción unos chantas delirantes, sumamente peligrosos, que uno quisiera verlos de directivos en otros clubes, aunque los dirigentes de otros clubes hoy son casi todos más o menos del mismo estilo: basta con ver quién maneja al club de don Pepe Amalfitani que otrora tenía siempre superavits millonarios en dólares (claro, por la vía de la modestia nunca salía campeón y los giles de todos los tiempos suponen que salir campeón de todo a cualquier costo financiero es más importante que seguir existiendo; me gustaría ver si en sus hogares aceptarían este original razonamiento crematístico).
    Es un estado crónico del CASLA, que sólo gracias a que nunca ganó la Copa sigue existiendo, que viene desde los años cincuenta, salvo breves interregnos de gente un poco menos pajera, y por eso se han ido extinguiendo los demás deportes, que sobreviven como pueden. Ejemplo último modelo: el verso de que se puede desmontar el estadio como si fuera un mecano, y volver a Avenida La Plata (y aclaro que como buen nostálgico también añoro el Viejo Gasómetro, que hoy es sólo una maqueta en el Museo, pero me gusta más tener un estadio de verdad, y no disfrutar de una Bostanera bis: si estuviéramos en Boedo tendríamos un problema edilicio similar al que aqueja al campeón de América Juniors Boquita). Ya les demostramos que es un verso, y que si no echan al socio y presentan un equipo competitivo la gente se acerca al club y cancha se llena igual.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Verified by ExactMetrics