Bob Beamon
Cualquiera que lea la biografía de Bob Beamon observará que este hombre ha sido un verdadero amante de los deportes casi desde el momento en que llegó al mundo. Sin embargo, el atleta estadounidense que nació el 20 de agosto de 1946 en la localidad neoyorquina de Jamaica decidió destacarse en una disciplina en particular: el salto en largo.
Antes de elegir la especialidad, Beamon había probado suerte en las carreras de velocidad (100 y 200 metros llanos) e incursionado en el baloncesto, un deporte que lo apasionó siempre y donde gracias a sus 1,92 metros de estatura llegó a recibir propuestas de varios equipos.
A los diez años Beamon ya era capaz de saltar 6 metros. Superó la barrera de los 7 metros cuatro años más tarde; a los 17 años, la de los 8 metros y a los 20 años marcó exactamente de 8 metros 33 centímetros.
Pero fue a los 22 años cuando se transformó en un símbolo del atletismo contemporáneo. A las 15:45 del viernes 18 de octubre, en los Juegos Olímpicos de México ´68, Bob Beamon saltó 8 metros 90 centímetros, estableciendo un nuevo récord mundial en salto en largo ya que superó al anterior por… ¡55 centímetros!.
La epopeya fue tan impresionante que la plusmarca conseguida por Beamon recién pudo ser batida en 1991, a manos de Mike Powell, quien saltó 8,95 metros en los Campeonatos Mundiales de Atletismo disputados en Tokio.
Lamentablemente, la fama le jugó una mala pasada. Beamon dejó de entrenarse y malgastó su dinero en inversiones ridículas. Mientras tanto, se casó tres veces y se recibió de sociólogo en 1972. También viajó a España, donde trabajó en comercios. En 1990 regresó definitivamente a los Estados Unidos, donde montó una empresa de consultas deportivas y una pequeña inmobiliaria.
A pesar de haber echado por la borda su carrera deportiva, Bob Beamon será recordado por siempre por aquel tremendo e histórico salto en largo que realizó en los Juegos Olímpicos de México ´68.
