El oficio de Boca
Con una enorme autoridad y un excelente planteo táctico dispuesto por su técnico Carlos Ischia, Boca Juniors superó a Cruzeiro 2 a 1 (mismo resultado que en el partido de ida) en el siempre complicado estadio Mineirao y se clasificó para los cuartos de final de la Copa Libertadores de América 2008.
El actual campeón del certamen dio anoche una clase magistral. El video del partido debería ser rotulado bajo el título: «Cómo jugar un partido copero de visitante» y ser repartido por todos aquellos entrenadores que equivocan el rumbo y pagan con la eliminación del equipo.
Pero además de eso Boca demostró, una vez más, su indiscutible oficio.
Oficio en Caranta, dubitativo a la hora de salir a cortar centros, pero seguro bajo los tres palos, evitando la caída de su valla en al menos tres ocasiones, dos de ellas cuando el marcador seguía 0 a 0.
Oficio en la línea de cuatro, con un correcto Maidana, que hace todo lo posible por reemplazar con creces al irremmplazable Hugo Ibarra; un cada vez más firme Cáceres, sobrio y pulcro en el quite y con capacidad de mando, más allá de su voz baja; un gladiador de mil batallas como Morel Rodríguez, jugando en una pierna por culpa de un esguince de rodilla pero diciendo «presente»; y un brillante Monzón quien, apenas si lleva 20 partidos en Primera y demuestra una seguridad y un despliegue de un tipo con 10 años de experiencia, tanto en defensa como cuando se suma en ataque.
Oficio en Riquelme, aún dando ventajas físicas y lejos de su estado óptimo, pero haciendo la pausa cuando es necesario, poniendo el partido bajo su suela cuando la bocha quema en los pies de todos, metiendo sus «estocadas» marca registrada, capaces de habilitar a un compañero y dejarlo mano a mano con el arquero en un soo toque.
Oficio en Battaglia, comiéndose la cancha y cubriendo la mala noche de Fabián Vargas, que apenas hizo pie, pero que contó con la ayuda de su compañero cuando lo necesitó.
Oficio en Dátolo, que luego de un comienzo inestable vive su mejor momento desde que llegó a Boca y se convirtió en titular indiscutido con presencia, fútbol, goles fundamentales y participación en casi todas las jugadas de ataque del equipo (anoche, autor del pase a Palacio en el 1-0 y del centro a Palermo en el 2-0).
Oficio en Palermo, cumpliendo una tarea tan deslucida como importante en la primera media hora de juego, rechazando con la cabeza todo lo que pudo en el área propia, y trabajando brillantemente en la recuperación del balón en el mediocampo, además de su fundamental cuota goleadora, demostrando una vez más, que es uno de los mejores cabeceadores del mundo.
Oficio en Palacio que, pese a desaprovechar de manera increíble un gol cantado mano a mano con el arquero, luego define magistralmente para abrir el marcador e iniciar el camino hacia la clasificación, y correr cada pelota como si fuera la última, generando contragolpes que pudieron liquidar el partido por un margen de goles mayor o recuperando pelotas cuando, sobre el final, sus compañeros no podían con su alma y alguien tenía que frenar los embates del muy buen perdedor Cruzeiro, que hizo todo lo posible por doblegar a su rival pero no pudo revertir la historia ante su gente.
Oficio en Carlos Ischia, quien desde su silencio hace valer toda su experiencia y logra que su equipo cumpla una tarea perfecta, brillante, para obtener el pase a cuartos de final y seguir soñando con una nueva vuelta olímpica copera.
Ahora se viene Atlas, equipo con el cual Boca ya se enfrentó (goleó 3-0 en La Bombonera y cayó 3-1 en México). Justo Atlas, máximo responsable de que el xeneize siga con vida en esta Libertadores, gracias al empate que le sacó a Colo Colo en Chile.
Sin embargo, si Boca mantiene esta actitud para afrontar cada partido que le resta, será difícil que lo dejen eliminado. Este plantel sabe jugar la copa (no por nada disputó cinco finales y ganó cuatro en las últimas siete ediciones de las que participó). Puede perder, esto es fútbol y el rival puede jugar mejor que uno.
Pero será un hueso duro de roer. Porque Boca demostró, una vez más, que en la Copa Libertadores tiene oficio de campeón.
Links:
¿Y si hacemos de locales en Brasil? (MuyBoca)
Zarpazo de Boca en Belo Horizonte (Café Fútbol)
Brasilero Brasilero (Tremendamente motivados)
Boca, siempre Boca (Planeta Boca)
Es Costumbre (Todo Boca)
Crédito de la foto: Diario Olé.


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Primero que nada, quiero felicitar a Boca por pasar de ronda.
Hay que sacarse el sombrero porque siempre estan en las paradas bravas, o al menos la mayor parte de las veces.
Ahora, todo esto no quiere decir que Boca siempre depende de ellos pasar. Por ejemplo es mas que conocido los arbitrajes mafiosos, o por ejemplo que no los saquen de la copa por tirarle algo a un arbitro, o que pasen la primera ronda cagando y muchas veces dependiendo de otros resultados,etc.
Eso no es ser necio, es ser realista. Pero como aclare al principio, una vez que estan, juegan a ganar.
Me gustaria que River tenga HOMBRES en el equipo. Esas fueron las unicas dos veces que ganamos la Copa.
Agrego otro ejemplo de suerte: El gol de Samuel a América de México en el estadio Azteca.
Esa noche, Boca estaba siendo peloteado por las Aguilas. Calderón estaba imparable, y a pesar del 4 a 1 obtenido en La Bombonera, el conjunto mexicano ganaba 3 a 0 y estaba para meter al menos dos goles más.
Pero vino ese centro, y Samuel (que nunca fue considerado un gran cabeceador) la conectó y metió el gol más importante de su carrera.
Eso es suerte. Lo de anoche no.
El ojete, el culo, la suerte o como quieran llamarle te puede acompañar un año, dos a lo sumo. Boca desde el 2000 a esta parte es dominador absoluto de Sudamérica.
Pregunta para los necios: ¿No será hora de reconocerlo?
Estimado Jorge:
No me parece apropiado hablar de suerte (ojete en tu vocabulario) en este caso puntual.
Suerte es ganar por penales alguna que otra copa.
Suerte es ser peloteado y salir airoso (por ejemplo Boca ante River durante casi toda la década dle ´90, o Argentina ante Brasil en el Mundial ´90).
Pero si hablamos de suerte cuando un equipo gana los dos partidos de una serie, pelotea a su rival de local creando más de 15 situaciones claras de gol, y le hace un planteo perfecto de visitante, aguantando la presión de los primeros minutos y golpeando en los momentos justos para definir el pleito, y luego regular el juego, manejando los tiempos y el marcador a gusto y piacere, me parece que la estamos errando fiero.
Es de necio pensar que Boca tiene sólo suerte, cuando ha jugado 5 de las últimas 7 finales de Copa Libertadores.
Pero bueno, es tu opinión y la respeto, aunque pienso completamente distinto que vos.
Gracias por tu opinión.
che y si en vez de oficio pones ojete
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