Eric Moussambani
Apodado «La anguila» por los medios de comunicación, el nadador oriundo de Guinea Ecuatorial ganó fama mundial en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, cuando nadó la prueba de 100 metros libres en 112,72 segundos, más del doble que sus competidores más rápidos e incluso superior a la plusmarca mundial de 200 metros.
Moussambani consiguió participar en los Juegos Olímpicos sin alcanzar los tiempos mínimos requeridos gracias a un sistema diseñado para permitir la participación de deportistas de países en vías de desarrollo.
En las eliminatorias compitió con otros dos nadadores, admitidos en los Juegos por el mismo sistema, que fueron descalificados por falsa salida, por lo que Moussambani nadó solo. Después declararía: «Los últimos quince metros han sido muy difíciles».
En los días y meses posteriores, Moussambani se convirtió en un héroe popular invitado a programas de televisión y otros eventos.
Antes de llegar a los Juegos Olímpicos, Moussambani nunca había visto una piscina olímpica de 50 metros. Había comenzado a practicar natación sólo ocho meses antes en una piscina de 22 metros de un hotel, dada la falta de infraestructuras deportivas en su país.
Cuatro años más tarde, Moussambani no pudo participar en los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004, a pesar de haber bajado su marca personal por debajo de los 60 segundos, debido a un problema con el visado.
«Me puse muy nervioso cuando vi que tendría que nadar solo en una piscina tan grande. Yo escuchaba los aplausos y no podía creer lo que me estaba pasando: yo nadando en la piscina olímpica y todo el mundo aplaudiéndome», dijo el ídolo.
Eric, en Sidney 2000:

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