Gracias River por volver
Gracias River por la remontada con sabor a hazaña consumada anoche en el Monumental ante el Botafogo.
Gracias a esos nueve leones que dejaron todo en la cancha y lograron el objetivo, cosa que a veces no sucede, dado que en el fútbol no siempre merecerlo es sinónimo de conseguirlo (y sino preguntale a Boca).
Gracias a Radamel Falcao, goleador tremendo que tiene el «defecto» de ser muy poco mediático, pero la gran virtud de hacer muy bien su tarea como centrodelantero.
Gracias Carrizo por volver, sacar al menos dos goles «hechos» de los brasileros, cuando el 1-2 estaba más cerca del 1-3 que del empate, y por ir a buscar el cuarto de cabeza a los ´90.
Gracias a Paulo Ferrari y su regularidad. Algún día (tal vez cuando se vaya Basile, que evidentemente no sabe quién sos o supone que sos pariente de Enzo Ferrari) serás el 4 de la Selección.
Gracias a Nicolás Domingo, y esa patriada que casi termina en gol sobre la hora.
Gracias por este presente de Ortega, amigado con la pelota, alejado de los roces, las fricciones y las expulsiones tontas, y responsable de varios pases mágicos y de tres centros que terminaron en gol millonario.
Gracias a Passarella por bancar al Burrito, por darle ese emotivo abrazo al final del cotejo y por hablarles con el corazón a sus jugadores. Podrán criticarle muchas otras cuestiones, pero quedó más que claro que el plantel está muy unido. Y eso es mérito de él.
Gracias a Lussenhoff y a Ahumada, ya que como consecuencia de sus estúpidas, innecesarias e infantiles expulsiones no pudieron vivir desde adentro la histórica remontada final. Merecían perdérselo.
Gracias River por permitirme ver caras desencajadas puteando a Passarella y, sólo 20 minutos después, verlos cantando y festejando como si nada hubiera pasado. Por desnudar el panquequismo y el resultadismo histérico que ronda por la cabeza de la mayoría de tus hinchas (y de la mayoría de los hinchas del fútbol argentino), o al menos de los que ayer fueron al estadio, muchos de ellos a ver perder a su equipo «a ver si con eso se va de una buena vez Passarella», aunque ahora se hagan los distraídos y lo nieguen.
Gracias River por hacerme sentir vergüenza por tener un colega como Fernando Niembro, que a los ´72, y con el resultado 1-2, se relamía ante el micrófono y declaraba estupideces como: «Esta noche algo va a pasar. Esto no puede seguir así. Después del partido nos quedamos en vivo a la conferencia de prensa para ver qué anuncia Passarella», y soportar que, con el partido y el 4-2 consumado, declarara: «Ex tra ordinario lo de River. Una noche inolvidable vivimos en el Monumental». Y lógicamente, no hubo conferencia de prensa porque, para su manera de ver el periodismo, exhibir a un Passarella feliz no daba tanto rating como mostrarlo destrozado y anunciando su renuncia. Muy triste por cierto.
Otra vez, hice fuerza por River y celebré como un hincha más. Al igual que aquella vez cuando los árbitros que dirigían al Millo le robaron la definición por penales contra el Barcelona en Ecuador, por la Libertadores del ´90 (o del ´89, no recuerdo bien). O como, más acá en el tiempo, festejé el Pacaembunazo contra el Corinthians en Brasil, por la Libertadores 2006.
Por todo eso, gracias River por volver a vivir. Nada de lo que pase de acá a fin de año opacará esta hazaña copera, que trasciende cualquier color de camiseta del cual uno es hincha.

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Por más que sea de Independiente, reconozco que la performance de River ante el equipo brasileño fue muy buena. De todos modos no puedo dejar de reconocer que me llama poderosamente la atención, el desempeño de los árbitros en los últimos partidos, digamos desde este último campeonato. No tendrá que ver la televisión, para que el torneo sea lo más parejo posible?
Saludos!
Muy de acuerdo en lo que decís, sobre todo en lo del «panquequismo» y lo de la vergüenza por Niembro.
Estoy de acuerdo con elbeto.
Creo que ni siquiera en las buenas Passarella podrá revertir su imagen. El daño ya está hecho y es demasiado tarde.
Encima cada vez mas se le notan sus gestos demagogos, como cuando empezó a dar órdenes al ver la levantada del equipo mientras que minutos antes ya había bajado los brazos.
Ni que hablar el espectáculo que dió en la conferencia de prensa, limitándosé a manifestar su discurso emotivo. Bien al estilo Kichner.
Lo de anoche fué mérito exclusivo de los jugadores.
Pareces hincha de River che!!! 🙂
Estoy de acuerdo en casi todo,menos en eso de que el plantel esta unido por DAP.
Porque hubo millones de errores tacticos y una falta de futbol total.
Porque hubo suerte en el segundo gol de Falcao que le pego de rastron y el arquero no se que quiso hacer.
El partido lo ganaron los jugadores que sintieron verguenza, no el tecnico.
Aclaremos los puntos.
Yo pienso que esto nomas es como agua en el desierto, una cucharita de azucar entre tanta amargura, pero no creo, y espero equivocarme, que vamos a volver a ser lo que fuimos estos ultimos tiempos, un equipo que tiene un tecnico y una dirigencia de mierda.
Es mas, ayer cuando estaba todo mal, a Mario Israel se lo tuvieron que llevar en ambulancia por el cagazo que le agarro que lo caguen a trompadas.
Eso no es normal, por eso digo que es lindo alegrarse por una victoria asi, pero que el arbol no nos tape el bosque.