La venganza del Ciclón

Como habrán podido leer a lo largo de varios posts de este blog, soy hincha de Boca, aunque creo que se han dado cuenta que mi profesión me ha quitado el fanatismo y me permite sacarme la camiseta para opinar.

Al mismo tiempo, soy un gran admirador de Ramón Díaz, lo cual no debe ser muy común (busquen entre sus amistades a alguien con mis características).

Hecha esta aclaración, y disculpándome por la demora de esta nota de opinión sobre Boca:0 – San Lorenzo: 3 (y personificándola en el Gordo Oti y Bob) escribo lo siguiente.

San Lorenzo logró su venganza soñada. El estrepitoso 1-7 del Clausura 2006 había calado fuerte en el corazón de los hinchas, más allá de la extraña efectividad que tuvo Boca aquella tarde (tuvo ocho situaciones y metió siete), y sin tener en cuenta que en el banco de suplentes azulgrana había una persona ignorante y fracasada que jugaba a ser DT una vez más en su vida.

Sólo esa sed de revancha le permitió al Pocho Ezequiel Lavezzi quedarse en la cancha a pesar de su lesión, y autopremiarse ese esfuerzo con el gol que abrió el partido, tras una jugada bárbara del Burrito Rivero (a mi entender, el mejor del equipo).

El resto del trámite de la primera etapa fue parejo, aún cuando del lado del xeneize las cosas estaban mal planteadas desde el comienzo y no era claro en sus intentos por igualar.

Ya en la segunda mitad, y sobre todo tras la infantil roja a Clemente Rodríguez, lo de Boca fue a todo o nada, y así como terminó 3 a 0, San Lorenzo bien podría haber llegado a 7 ó más si hubiera tenido más puntería, menos egoísmo en sus delanteros y una mala tarde de Caranta, que sacó otros dos.

Sin embargo, considero que Ramón Angel Díaz es el principal responsable de la goleada del Ciclón ante Boca. No por el resultado (algo que se da en el desarrollo y es imposible de planificar) sino en el planteo del encuentro.

Él fue quien planteó toda su estrategia en base al estado climático. ¿Cómo es eso? Muy fácil. Boca venía de jugar sólo cuatro días antes ante el Cienciano, 90 minutos abajo de una fuerte lluvia, curiosamente en la cancha de San Lorenzo, ubicada en uno de los sectores más bajos de la ciudad.

Ese desgaste físico, sumado a la lluvia del domingo a la tarde, repercutió en los jugadores de Boca. Riquelme fue una sombra (¿es posible que desde su retorno sea él quien patee todos los tiros libres que tenga Boca a su favor?) , Palermo se erró otro gol imposible en la línea del arco (recordar el bloopper de Ustari del otro sábado), Clemente Rodríguez, que está a años luz de aquel Clemente Rodríguez que pedía a gritos selección hace unos años, no sólo no dio pie con bola sino que se comió un caño inolvidable del Burrito Rivero en la jugada previa al 1-0 de Lavezzi y, perdón por la expresión, cometió la pelotudez de patear a un rival (encima adelante del árbitro) y dejar a su equipo con uno menos y 0-1. Hacía mucho que no escuchaba que los hinchas de Boca silben a su jugador expulsado. Bien merecido lo tuvo. Otra vez dio la impresión de que Orteman, Battaglia y el Cata Díaz juegan al límite de la roja cuando Boca va perdiendo, lo cual genera nerviosismo en todo el equipo, y la tardía inclusión de Neri Cardozo o la inexplicable decisión de Russo de meter a Guillermo Barros Schelotto, dejando a ¡dos defensores! tampoco sirvieron de mucho para evitar la caída.

Será cuestión de ver cómo sigue Boca (ahora encima tiene que ir a La Plata a visitar a Estudiantes), mientras que por el lado de San Lorenzo, ahora que tiene un técnico en serio tal vez sea el momento de ver si el equipo está para ilusionar a su gente con un título más, o si el real objetivo de este plantel era vengar el 1-7.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

3 comentarios en “La venganza del Ciclón

  • el 10 marzo, 2007 a las 0:20
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    Jerónimo: Cuando puedas mirá de vuelta la jugada. El tremendo caño se lo come Clemente Rodríguez. Luego, el Cata no llega al cierre antes de que Rivero tire el centro.
    Gordo Ito: Agradezco tus palabras, agradezco tus críticas que sólo me sirven para mejorar día a día, y agradezco tus opiniones opuestas a las mías, ya que gracias a tu respeto da gusto leerte. Muchas gracias por darme una nueva oportunidad y seguir al pie del cañón.

    Gracias a ambos por los comentarios.

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  • el 6 marzo, 2007 a las 23:56
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    Como parecés un muy buen tipo, que pide disculpas, que no se la cree, que reconoce errores, te voy a seguir leyendo. Odio a los tipos que responden pelotudeces del tipo: «Ok, andate, hay muchos blogs buenos» o «armate un blog tuyo y decí lo que quieras». En fin, seguiremos al pie del cañón. Eso sí: que el torneo de las marcas sea algo lateral y no el post del lunes posterior a la fecha. Con las marcas podrías hacer una sección con un link y que el que le interese entre y a los que nos chupa un huevo no nos estorbe…
    Saludos

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  • el 6 marzo, 2007 a las 14:46
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    Pablo: en tu crónica cometés un error, tal vez sea por la misma calentura (al igual que la que siento yo por lo mal que jugó Boca el domingo) y es que el caño que hace el burrito Rivero antes del primer gol de San Lorenzo se lo hace al Cata Díaz (si, aunque parezca mentira) y no a Clemente. Casualmente porque Clemente se había ido al ataque y, fiel a esta versión rusa, no volvió más y por eso tuvo que salir el Cata a cerrar el lateral.
    En lo demás coincido plenamente con lo que expresás y quisiera dejar una opionión más: hasta cuando mantener esa idea de que los apellidos son sinónimo de resultados? con poner a Guillermo Russo, más que mejorar en ataque, evitó que lo putearan como a Lavolpe después del clásico pasado… no te parece?

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