Los alumnitos de Di Zeo
El año pasado, durante un inédito reportaje realizado por Daniel Tognetti en medio de la barrabrava de Boca (tristemente célebre como La 12, ampliamente lejos del mote «jugador número 12» como se lo conoce desde siempre al verdadero hincha xeneize), el delincuente llamado Rafael Di Zeo declaraba, con un orgullo impune que daba náuseas: «Esto es como Harvard. Los hinchas del exterior vienen acá a aprender».
Lamentablemente, a Tognetti no se le ocurrió repreguntarle en ese momento: «¿A aprender qué? A aprender a delinquir, a pegar, a robar, a emboscar entre 50 a 10 hinchas de Chacarita en el sector de socios de La Bombonera, a revender entradas, a viajar por el mundo gratis, a vivir del club, a presionar a los jugadores para pedirle plata?». Seguramente, otra vez será.
Lo cierto es que parece que Di Zeo tenía razón en esas declaraciones, ya que ayer se suspendió Betis-Sevilla en España, por la Copa del Rey, después de que un proyectil, al parecer una botella de gaseosa, lanzado desde la segunda o tercera fila de los plateas, alcanzó en la nuca al entrenador del Sevilla, que cayó inconsciente al césped, poco después de que el francés Frederic Kanouté marcara el 1 a 0 para el Betis.
Auspició este post «Academias Di Zeo«, que les recuerda que continúa abierta la inscripción para sus clases prácticas, para que cualquiera sepa ser un buen barrabrava. Y todo por la módica suma de 100 dólares…
