Los grandes también lloran
Inesperada y sorpresiva.
Esos dos calificativos le calzan perfecto a la situación exhibida por Roger Federer el pasado domingo, cuando se puso a llorar tras perder la final del Abierto de Australia ante Rafael Nadal.
El suizo es, sin lugar a dudas, uno de los más grandes tenistas de la historia, no sólo por lo visualmente sencillo de su juego, sino por su enorme colección de títulos, donde se destacan los 13 de Grand Slam, que lo posicionan a sólo uno del record del estadounidense Pete Sampras.
«No aguanto más esta situación», declaró Roger en conferencia de prensa. «Tal vez intente de nuevo igualar a Pete, o tal vez no», sorprendió.
Cuando Rafael Nadal le arrebató el primer puesto del ranking, parecia que a Federer se le abría un camino más relajado, sin toda la presión que implica ser el mejor del mundo. De hecho, ganó casi sin despeinarse el US Open 2008.
Sin embargo, parece que este tema de batir la marca del inigualable «Pistol Pete», y las dos inesperadas derrotas ante Nadal (Wimbledon 2008 y la reciente final australiana) lo sobrepasaron y lo quebraron.
Pero también sirve para aquellos que sólo piensan que lo importante es llegar. Siempre es sano tener nuevos objetivos para seguir adelante. Y eso es lo que demostró Federer, que a pesar de haber ganado todo, aún le sigue doliendo perder, y aún quiere seguir mejorando como profesional.
Un gran ejemplo.


Creo que lo de Federer es admirable. Habiendo ganado todo aun sigue dando pelea. Le servira a Nadal para mantener sus recuerdos intactos de lo que aguanto siendo N2 y de porque no tiene que descansar un minuto.
Federer es un Mounstro, es el mejor. Con estos actos lo demuestra. Nadal estuvo a la altura de las sircunstancias, tambièn un grande.
FEDERER sigue siendo el Nº1
Muy bueno el blog. Si querés intercambiamos links.
Abrazo