Se retiró José Luis Calderón, el amuleto de los campeones impensados
Caldera le puso un broche de oro a su brillante carrera dando la vuelta olímpica con Argentinos Juniors; en los últimos años, fue protagonista de hazañas impensadas.
Con la consagración de esta tarde con Argentinos Juniors, José Luis Calderón le puso, al borde de los 40 años, un broche de oro sensacional a una carrera ejemplar, intachable y exitosa.
«Cuando llegué acá les dije a los chicos que venia para salir campeón, y me dijeron que estaba loco, pero por suerte se nos dio. Y pude cumplir con eso que dije en febrero, que es único porque pude cumplir mi sueño de retirarme en una cancha», declaró Caldera, minutos después del pitazo final.
Con el correr de los años, y sobre todo en el último lustro, Caldera se fue convirtiendo en un amuleto de la suerte para aquellos equipos con intenciones de consagrarse campeones, o bien de hacer campañas inolvidables, aun cuando esos conjuntos no fueran los grandes candidatos al título.
El recordado Torneo Apertura 2006 que Estudiantes le ganó a Boca en el partido desempate fue el primer eslabón de una cadena de títulos casi impensados que logró Calderón en los últimos años de su carrera.
Y si la consagración con el Pincha fue, en gran parte de aquel torneo, una utopía, lograr la Copa Sudamericana 2007 con un equipo de barrio como Arsenal de Sarandí roza la hazaña.
Pero Caldera no detuvo su ritmo ganador allí, y también formó parte de la epopeya de Estudiantes, que hace un año se consagró campeón de la Copa Libertadores en Brasil.
Como broche, y luego de haber anunciado su retiro a mediados de diciembre de 2009, este interminable goleador y gladiador del fútbol argentino fue convencido por el técnico Claudio Borghi para despedirse como su historia merecía: jugando y siendo protagonista, esta vez en Argentinos Juniors. Pero Calderón fue más allá, contagió su espíritu profesional y ganador, y se convirtió en el emblema del equipo de la Paternal, campeón después de 25 años.
Antes de esta prolífica etapa de títulos, José Luis Calderón también se había consagrado campeón de la Primera C con Defensores de Cambaceres en la temporada ´90/´91, cuando logró el primer ascenso de la historia del club a la Primera B.
También fue parte de un equipo de Estudiantes que en la temporada ´94/´95 hizo historia en la B Nacional, donde jugó 42 partidos, ganó 27, empató 11 y perdió 4, con 86 goles a favor y 34 en contra, además de conseguir 65 puntos, record hasta hoy vigente en la categoría, para lograr el retorno del Pincha a la primera división.
De su etapa en el exterior se destaca su paso por América de México, equipo con el cual llegó a las semifinales de la Copa Libertadores 2000. En esa instancia, Caldera tuvo en jaque a Boca, luego campeón, a quien vencía por 3 a 0 con dos goles suyos y lo eliminaba, hasta que Walter Samuel logró el 1-3 que benefició a los xeneizes y les dio el pase a la final. De todas formas, fue la mejor performance histórica de las Aguilas en el torneo continental.
Y a pesar de no haberlo coronado con una vuelta olímpica, a fuerza de goles se convirtió en un futbolista querido por los hinchas de Independiente de Avellaneda, donde entre tantos otros se lo recuerda por un golazo desde la mitad de la cancha a Boca, en el Clausura ´99.
Se retiró Caldera, ejemplo de profesionalismo, persistencia, humildad, pasión y constancia. Pero también sinónimo de campeón.


Un grande Caldera!!!! Mejor imposible, y todo un ejemplo!
que grande caldera!! se retira de la mejor forma, saludos