¿Y si este no es el Mundial de Messi?
Por lo general, los que están llamados a ser la figura del mundial o el candidato a ganar la copa terminan siendo un fiasco. Ha pasado con Ronaldinho en 2006, con la selección argentina y la francesa en 2002, y con muchos más a lo largo de la historia.
Para esta edición, el nombre de Lionel Messi se destaca por encima de cualquier contrincante al trono. Todo indica que Sudáfrica 2010 será “su” Mundial, y que de su mano, la Argentina alzará su tercera copa del mundo.
Sin embargo, y pese al extraordinario nivel que exhibe con Barcelona desde hace dos años, probablemente Lío sienta en plena competición el desgaste de la exigente temporada europea, con Liga y Champions League incluídas.
Tampoco ha ocurrido hasta ahora que Messi rinda en la selección igual que en Bacelona. El debate, en este caso, excede cualquier otro análisis. Desde mi punto de vista, la enorme diferencia radica en el tiempo de trabajo que tiene Lío, y sus compañeros, en el equipo catalán, que contrasta notoriamente con el tiempo destinado a la selección. Y esto va más allá de quien la dirija.
Pero así y todo, ocurre que en los días previos al debut, el equipo dirigido por Maradona haya logrado el armado del grupo, y que Messi haya encontrado a sus socios en el selccionado, con Verón y Di María como candidatos a ocupar ese rol.
Amén de esto, probablemente la labor de Messi no sea descollante a lo largo del torneo. Sería ridículo imaginar que Lío le hará cuatro, tres o dos goles a cada rival, como suele hacer en Barcelona. Esto es un Mundial, y los equipos generalmente hacen lo posible por mantener el cero en su arco, aún renegando a atacar.
En comparación con 1986 y con Maradona, tal vez muchos de los lectores de Dame Pelota sólo sepan qué pasó en México por lo que le cuentan, porque probablemente no lo vivieron. La realidad de aquel mundial es que Maradona tuvo una labor muy destacada desde cuartos de final en adelante, donde marcó cuatro de sus cinco goles en dicho torneo, y le dio el inolvidable pase gol a Burruchaga para el 3 a 2 ante Alemania en la final. Antes de eso, ni contra Uruguay, ni contra Corea del Sur, Italia y Bulgaria fue una figura descollante.
Incluso, Zinedine Zidane fue la gran figura del Mundial 2006, pero recién se despertó en octavos ante España. Antes de eso, Francia fue un desastre y hasta pudo quedarse afuera en primera ronda.
Lo importante aquí es que la selección argentina tenga a alguien que tome la posta en caso de que Messi se apague o no encuentre espacios, porque a él seguramente lo marcarán de a dos o de a tres. Di María, Verón o incluso Pastore pueden ser alternativas más que interesantes para aprovechar ese espacio que dejará libre, la más que probable marca personal y de a dos que tendrá Messi.
Así, tal vez seamos campeones del mundo con un gran equipo, y con Messi como as de espadas, pero no como el salvador.

