0-5 y 0-3
Hace 13 años, la selección argentina conducida por Alfio Basile sufría la peor derrota en décadas, y una de las más estrepitosas de la historia. Aquél 0-5 contra Colombia obligó al equipo nacional a jugar el repechaje, y estuvo a un gol de quedarse afuera del Mundial ´94 (Paraguay no pudo golear y por eso no fueron ellos los que viajaron a Oceanía).
Además, ese 0-5 generó el lanzamiento al «estrellato» de José Sanfilippo como opinador, luego de aquélla patética noche en el programa de Bernardo Neustadt, cuando le dijo al pobre Sergio Goycoechea: «Pibe, usted se comió todos los amagues».
Finalmente, en mi opinión esa derrota posibilitó el retorno de Diego Maradona a la Selección. Más claro: si Argentina no perdía con Colombia, el 10 seguía descansando junto a su familia y no sufría que le cortaran las piernas.
Hace dos días, la selección argentina conducida por Alfio Basile sufrió un 0-3 contra Brasil. Duele el marcador (exagerado) y duele el rival (clásico).
Sin embargo, en este caso no es el final de ningún ciclo, no hay que ir a Oceanía (salvo a pasear), no hay Maradona para convocar y no hay problema para Basile.
Lo que sí hay que hacer es trabajar mucho, para que el equipo del Coco aparezca rápido, y no en «un año», como dijo el DT apenas llegó a Ezeiza.
El objetivo principal es la Copa América, que está a la vuelta de la esquina. Ahí debe apuntar el nuevo cuerpo técnico de la Selección. Para que los jugadores retomen la senda ganadora y se acostumbren a ganar de nuevo, luego de 13 años de una sequía notable, donde sólo se puede rescatar la brillante coronación en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

El invicto se perdió en el 1-2 allá en Colombia, no en el 0-5