Carta abierta a Martín Palermo

Querido Martín,

La última semana tuya como futbolista profesional comenzó de la mejor manera y en el escenario ideal: la Bombonera. Y termina en donde comenzó todo: La Plata.

La fiesta que viviste y vivimos estuvo muchísimo más allá del partido en sí. Hubiera sido mejor si Boca ganaba, claro, pero vos mismo lo dijiste: no podés pedirle más al fútbol.

Aquí difiero con vos, y me animo a pedir un gol más tuyo. Sólo para que seas el quinto goleador histórico del fútbol argentino en soledad, y dejes a Sanfilippo un escalón más abajo. Creo que se lo merece.

Martín, vos sos un ejemplo de profesionalismo. Un canto al esfuerzo. Porque vos te destacaste sin ser un superdotado. Sólo tu entrega y dedicación te permitió convertirte en lo que sos: una leyenda viviente. El goleador histórico de Boca, el autor de los goles más extraños (con los dos pies, con la “muleta”, con la rodilla rota, de media cancha con el pie, de media cancha ¡de cabeza!, de chilena, etc.) y más decisivos (los dos a Real Madrid, el de taco a Pumas, a San Lorenzo en el Apertura 2000).

Parece mentira que aún te discutan. Un tipo que hace 236 goles con la camiseta de Boca o que hace más de 300 en su carrera no se discute. No tiene lógica poner en duda su capacidad goleadora.

“Siempre hace goles importantes”, me comentaba una colega hace unos días. La corregí y la corrijo acá: “Siempre hacés goles”, y ahí se termina la frase, porque por decantación, y si tu encuentro con la red es tan frecuente, es lógico que en las importantes también digas presente.

No cualquiera se repone ante las tres graves lesiones que tuviste. Mucho menos ante la muerte de un hijo. Vos lo hiciste. Y con creces. Si hasta te propusiste dejar en el olvido aquellos tres penales errados con Colombia y lo lograste con el agónico tanto de la clasificación ante Perú, y el emocionante derechazo contra Grecia.

“El optimista del gol”, qué buen resumen que hizo Bianchi en la descripción que hizo de vos.

El tiempo vuela. Cuando en 1997 vos comenzabas a romper arcos en Boca, yo daba mis primeros pasos en el periodismo. Viví casi desde adentro esa transformación del “rubio loco que se vestía de mujer” a este Titán que se metió en la historia. A este SuperMartín que el sábado dice adiós.

Tus lágrimas y las de casi todos los que fueron a verte a vos el domingo, seguramente son porque no hay manera de detener ese paso del tiempo. Y no habrá más goles locos del Loco. Solamente habrá que recurrir a los videos para volver a gritarlos.

“Yo vi jugar a Palermo”, dirán, diré, los que te vieron, vimos, jugar. Y serás cada día más grande, y tus goles serán cada vez más geniales.

Te dejo este video que hice el domingo en la Bombonera, y que gentilmente editó para canchallena.com Martina Matzkin.

Chau Martín, que seas feliz en tu nueva vida. Y gracias por todo.

Pablo Lisotto

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *