Los vaivenes de la selección argentina

Es complicado hablar de la selección argentina.

Y la complicación pasa porque ocurre que pareciera inevitable caer en temas extrafutbolísticos, y esto no está bien.

También es cierto, sería de necio negarlo, que esa desviación del foco de interés lo generan desde el propio seno del seleccionado.

No es casual que luego de la clasificación con triunfo histórico incluído ante Uruguay como visitante, el análisis futbolero le haya dejado lugar a la opinión generalizada de todo el planeta acerca de las poco felices frases de Diego Maradona en la conferencia de prensa posterior a ese partido.

Lo mismo sucedió tras la caída 4 a 2 ante Catalunya, donde a raíz de las críticas de Bilardo contra Mancuso y una supuesta nueva situación de tirantez dentro del cuerpo técnico del conjunto albiceleste generaron más debate que el amistoso en sí.

Para diferenciarnos, en este post, entonces, hablaremos de fútbol.

El «título» del año de la selección argentina podría ser el siguiente: Cuando jugó bien, perdió. El equipo dirigido por Diego Maradona tuvo un buen desempeño ante Ecuador como visitante. Sin embargo, la opaca imagen generalizada, las contundentes estadísticas negativas, el pésimo recuerdo del inmediatamente anterior partido como visitante (1-6 vs. Bolivia) y el riesgo de quedar afuera del Mundial no permitió ver en su momento la buena labor del equipo.

Y lo mismo sucedió el pasado martes 22. Me tomo el atrevimiento de decir que el partido ante Catalunya fue el mejor del año de la selección, en lo que a juego colectivo, a juego de equipo, se refiere.

Hubo «comunicación» dentro del campo de juego, pases, idea de juego, concepto colectivo y muchas llegadas (al menos ocho claras).

No ligó, no supo concretar en la red esas situaciones. Y perdió 4 a 2. Pero la evolución fue clara, aún a pesar de lo que se escribió en la mayoría de los medios.

No faltarán los que digan que el equipo jugó bien porque lo dirigió Héctor Enrique, o los que consideren que se dio así porque no jugó Messi. Cada uno tendrá sus motivos y ojalá manifiesten sus puntos de vista en la zona de comentarios.

El caso Messi es un tema maravilloso para analizar. El debate acerca de por qué en la selección no rinde igual que en Barcelona aún no se termina de explicar claramente.

Lejos de hablar de antipatria y demás estupideces, hay algo que es claro: Messi, en Barcelona, está cómodo, mimado, rodeado de un equipo que tiene claro a qué jugar e integra un grupo solidario, que se conoce de memoria y que tiene como solgan la frase «Todos para uno, y uno para todos».

Esa situación resulta, al menos por el momento, imposible de emular en el equipo argentina. Por un lado, porque Josep Guardiola demostró ser un técnico extraordinario, con conceptos claros que sus dirigidos interpretan de la mejor manera, y por el otro porque los tiempos de trabajo en los seleccionados son demasiado acotados.

Tal vez suene a excusa, pero es la realidad. Y si bien es cierto que todas las selecciones poderosas tienen el mismo problema, aquí tal vez recaiga una crítica clara hacia el actual cuerpo técnico, y pasa por la cantidad de futbolistas citados en el último año, cifra que ya superó la barrera de los 80 en apenas un año (ya que se habla de tantas comparaciones, Bilardo usó 63 en los cuatro años previos a México ´86).

Resulta imposible, incluso para un gran jugador como es Messi, adaptarse, acostumbrarse e incluso rendir, en un equipo donde un día juega con Verón, otro con Aimar, otro con Di María y otro con el Pocho Insua, pasando por Dátolo, Jonás Gutiérrez y Maxi Rodríguez. Y ni que hablar de los delanteros, lugar en el cual el mejor futbolista del mundo de 2009 tuvo que «dialogar» futbolísticamente con la explosión de Higuaín o de Lavezzi, casi tanto como adaptarse al juego aéreo al cual invita la altura de Martín Palermo.

Para ser más claros en el concepto:

  • ¿Quién ocupa el rol de Iniesta en la selección argentina?
  • ¿Y el de Ibrahimovic?
  • ¿Por qué después de 14 meses de gestión, el equipo no encontró una identidad de juego que trascienda los nombres y que sea funcional, más allá de si juegan «los de allá» o «los de acá»?
  • ¿Por qué aún sigue la interminable y aburrida guerra de vedettes entre Maradona y Bilardo?
  • ¿Por qué hay que rezar con que se ilumine San Messi y desear que las injusticias del fútbol esta vez sean justas para con nosotros y, como con el olvidable equipo del ´90, lleguemos a la final del Mundial dando lástima?
  • ¿No se puede revisar, como señaló Verón en su momento, qué se hizo bien y qué mal, para mejorar esto último y mejorarlo en el tramo previo a Sudáfrica?
  • ¿Qué más tolerará Grondona de esta situación?
  • ¿Acaso los intereses comerciales de tener a la selección argentina en Sudáfrica con Messi en la cancha y Maradona en el banco son más grandes que los intereses deportivos?
  • Todos los involucrados en esta gestión, ¿saben que la historia de Maradona como futbolista sólo acepta salir campeón del mundo, y cualquier otra posición será considerada fracaso?
  • ¿Está preparada este cuerpo técnico para tamaña responsabilidad?
  • ¿Cuál es el rol de Alejandro Mancuso? ¿Qué hizo en su vida profesional para estar donde está?
  • A mediados de julio de 2010, cuando el Mundial de Sudáfrica 2010 ya sea historia, ¿quién le dirá a Maradona «gracias por los servicios prestados»?
  • ¿Por qué hubo que tirar a la basura 14 años de trabajo en los juveniles, apostando a la «Generación del ´86», pero tomando de ella los menos capacitados para esos cargos?
  • ¿Por qué Jorge Burruchaga, Jorge Valdano, Daniel Passarella, Nery Pumpido y Claudio Borghi (por poner sólo cinco ejemplos de campeones del ´86 que tienen experiencia como entrenadores) no tuvieron ni tienen ni tendrán cabida en esta gesta?
  • ¿No se puede trabajar para armar un equipo que orbite alrededor de Lionel Messi, pero que sea lo suficientemente solidario como para no depender exclusivamente de lo que él haga?

El fútbol, ya se dijo, es impredecible y, muchas veces, muy injusto. Si bien la mayoría de las veces gana el mejor, en otras, la copa se la lleva el que menos méritos hizo para lograrla (Italia 2006, Grecia en la Eurocopa 2004). Entonces se da la situación de que si bien la lógica pronostica un papelón histórico en el Mundial de Sudáfrica, la famosa «dinámica de lo impensado» de Dante Panzeri nos permite ilusionarnos (y engañarnos) con que podemos ser, a pesar de todo, campeones del mundo.

Lo que sí está claro es que este no es el camino correcto. Y aún hay tiempo de encauzarlo.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

11 comentarios sobre “Los vaivenes de la selección argentina

  • el 31 diciembre, 2009 a las 13:34
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    Gracias, Pedrito.
    Tu comentario es todo un halago, fue vano el intento por disfrazar aquello que destila cada letra.
    En este fin de año, quiero brindar por:
    1) Los actuales Leones, Campeones de América.
    2) Los equipos argentinos que jugarán la Copa Libertadores 2010.

    Respuesta
  • el 31 diciembre, 2009 a las 13:31
    Permalink

    Gracias, Pedrito.
    Tu comentario es todo un halago, fue vano el intento por disfrazar aquello que destila cada letra.
    En este fin de año, quiero brindar por:
    1) Los actuales Leones Campeones de América y
    2) Los equipos argentinos que van a jugar la Copa Libertadores 2010.

    Respuesta
  • el 31 diciembre, 2009 a las 12:51
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    Lisandro muy buena la campaña de estudiantes, pero las finales se ganan como sea sino se termina siendo gallina como river, la mistica es sola bostera!

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  • el 31 diciembre, 2009 a las 9:46
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    La selección Argentina debería formar así: Andujar; Angeleri, De Sábato, Schiavi, Clemente Rodríguez; Braña, Verón, E. Pérez y J. Sosa; M. Boselli y Messi. DT: Carlos Bilardo.
    Seamos honestos: ¿no le tienen un poco más de fe a la
    mística y el compromiso que refleja esa formación…?
    Gracias, Estudiantes, por ser lo mejor que ha podido presentar deportivamente Argentina ante el Mundo.

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  • el 30 diciembre, 2009 a las 22:25
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    Por eso en otra oportunidad ya escribí que tres partidos tenemos seguro.
    Y a rezar!!!!!!
    Porque sino perdimos 8 años (del 2006 al 2010 y del 2010 al 2014)
    Felices Fiestas para todos

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  • el 30 diciembre, 2009 a las 11:52
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    Yo tambien comparto lo que dicen uds Daniel y Fernando, la forma que quiero entender este desastre es como que le estamos pagando todo lo majestuoso que nos dejo siendo jugador dandole que se haga cargo del cuerpo tecnico.
    Igual judados por jugados no queda otra que la Fé.

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  • el 30 diciembre, 2009 a las 9:10
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    Comparto con Daniel, no creo que Diego esté capacitado para ser el DT de la selección.
    Tampoco creo que haya sido un buen partido el que se jugó contra Cataluña.
    En ataque se hilvanaron buenas jugadas pero la defensa fue un desastre.

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  • el 29 diciembre, 2009 a las 20:41
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    Perdoname Jalil pero el mundial es cada 4 años y no podemos darnos el lujo de tener a un inutil en el banco de suplentes.
    Estamos dejando pasar una oportunidad.
    Tenemos excelentes jugadores en todos los puestos.
    EL no sabe explotarlos.
    Como jugador fue lo mas grande.
    Como técnico NO EXISTE!!!!
    Arruinó Mandiyú – Racing y casi a Newell´s

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  • el 29 diciembre, 2009 a las 14:03
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    aunque no comparta los esquemas que usa Diego para la seleccion, este momento él lo tiene muy merecido y hay que bancarsela por mas mal que desempeñe su trabajo. Es algo que él se ganó años atras.

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  • el 29 diciembre, 2009 a las 11:43
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    Yo dudo que Grecia haya hecho menos méritos que varios de los «candidatos» de aquella Euro ’04… en el resto estoy de acuerdo.

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