Entre la ilusión y la cautela
La primera vez que por motivos de trabajo estuve en la ex-Yugoslavia, uno de los intérpretes me dijo que nuestra selección española empezaría a ganar cuando se lo creyesen los propios jugadores, y de paso la nación entera.
Aquello coincidió con la desastrosa Eurocopa de 2004 en Portugal, donde ni siquiera pasamos la fase inicial de grupos.
Afortunadamente, mucho han cambiado las cosas y ahora somos los actuales campeones de Europa. Pese a esto, el país vive el acercamiento al inicio al Mundial con emoción y cautela, al 50% cada una de esas opciones.
Supongo que según se acerque la cita mundialista los ánimos subirán a la par que se disipen las dudas sobre las lesiones de importantes jugadores como Iniesta, Xavi, Torres, Senna, Cesc Fábregas y alguno más que se me olvida.
Mientras tanto, otra parte del país, los talibanes del forofismo, ya se ven en la final contra Brasil, como si el fútbol fuese como las matemáticas, sin darse cuenta que el final de la liga que estamos viviendo, en dura pugna entre el Madrid y el Barςa, está basado en figuras no nacionales.
Hay selecciones concentradas ya (México es una de ellas), mientras que a nosotros ¡aún nos quedan dos jornadas de Liga!
Tenemos un calendario de locos en España y así nos van las cosas.
A ver que nos depara el futuro.
Hasta la próxima.
