Johnny Weissmuller

Con su impresionante físico y después de conseguir cinco títulos olímpicos, Johnny Weissmuller acaparó la atención de los productores de Hollywood, que lo transformaron en el mítico personaje de Tarzán.
Para ello, ganó dos medallas de oro consecutivas en los 100 metros libres (en París ’24 y Amsterdam ’28), consiguió la tercera en los 400 metros (París ’24) y cerró sus cinco medallas de oro con dos más en los relevos 4 x 200 metros libres (París ’24 y Amsterdam ’28).
Weissmuller -cuya contribución al progreso de la natación moderna y, en especial, al estilo libre es indiscutible- alcanzó la fama universal cuando fue llamado, en 1932, para realizar su primera película como Tarzán. Por ello, no pudo participar en los Juegos Olímpicos de aquel año, en los que también descalificaron por profesional a otro deportista extraordinario, el finlandés Paavo Nurmi.
Sin embargo, Weismuller pudo conocer a la gran diva de la pantalla blanco y negro, Greta Garbo, y comer con Clark Gable, promesas con las que lo convencieron para que aceptara incorporarse al rodaje de «Tarzán, el hombre de los monos». En total, intervino en 11 nuevas películas sobre el héroe de la selva y aún tuvo tiempo para competir con las actrices célebres de la época en otra actividad bien distinta: el casamiento, ya que pasó por el altar cinco veces.
En 1950, unos 250 periodistas especializados lo nombraron «el deportista más grande de la primera mitad del siglo», por sus cinco medallas de oro olímpicas, su aplastante personalidad en las piscinas en los Juegos de París-24 ganó en un día dos títulos en natación, la medalla de bronce en waterpolo jugando con el equipo de Estados Unidos y después hizo una exhibición de saltos cómicos, en compañía de Stubby Kruger y por la circunstancia de haber sido el primer hombre que rompió la barrera del minuto en los 100 libres. Como si le faltara algo para merecerse esa distinción, entre 1922 y 1927 batió cinco veces el récord del mundo de los 100 m estilo libre.
La primera vez que nadó por debajo del minuto fue el 9 de enero de 1922 (58»6). Dos años más tarde y de forma especialmente contundente, el 17 de febrero de 1924 rebajó su récord mundial a 57»4, marca que se mantuvo imbatible durante diez años.
Después de luchar contra el reloj, las aguas y los rivales en los Juegos Olímpicos, y contra cocodrilos y animales salvajes en las series, Johnny «Tarzán» Weissmuller murió el 20 de enero de 1984, poco antes de cumplir 80 años.
