Las razones futbolísticas del adiós a Maradona

Christian Leblebidjian, respetado colega y compañero de trabajo en La Nación Deportiva y canchallena.com, escribió lo siguiente acerca de la autocrítica futbolística que nadie hizo sobre la no renovación de contrato a Diego Armando Maradona como DT de la selección argentina.

Lo bueno de los escritos de Christian es que como es, además de periodista, director técnico, muchos de sus fundamentos están basados en notables conocimientos sobre lo que habla.

Por todo eso, es el texto recomendado del viernes.

Que lo disfruten.

Las palabras salían de su boca con energía. Diego Maradona hizo público su descargo. Apeló a un discurso inflamado y dejó al descubierto los intereses que oscurecen al fútbol. Habló de traiciones y lealtades. Conspiraciones. De códigos y cuentas bancarias. Negocios. Su continuidad a cargo del seleccionado se había convertido en una cuestión de Estado, con fines políticos. Pero jamás se habló del fútbol. El balance después de la eliminación mundialista jamás existió. El debate futbolístico fue un diálogo sordo y mudo. ¿Cuáles fueron los puntos futbolísticos que no se tocaron?

1- Nunca definió un «estilo Maradona» . Al margen de los vaivenes emocionales y de opinión, que fueron un sello incluso en su carrera de jugador, pegó volantazos bruscos e inentendibles. Un mes antes del debut ante Nigeria confirmó por TV, en Fox Sports, que su esquema era 4-4-2 y que iba a defender con cuatro centrales, modelo tomado del amistoso ante Alemania (1-0) jugado el 3 de marzo pasado en Munich. Pero pocos días antes del primer partido en Sudáfrica, ya en Pretoria, modificó sistema y nombres, ubicando un equipo mucho más ofensivo con Jonás Gutiérrez de lateral derecho y con la inclusión de Carlos Tevez como tercer delantero. Estos cambios fueron realizados sin tener en cuenta las formas, las características de los jugadores en el resto del equipo.

2- En las eliminatorias rompió con lo poco que había afianzado en el comienzo de su ciclo:Carrizo en el arco (por más que después Romero cumplió), una defensa con Zanetti de lateral derecho y el doble cinco compuesto por Gago y Mascherano, tándem que se había gestado muy bien en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Falló en planteos también aún de partidos que Argentina ganó, como con Colombia, en el Monumental, donde ubicó un esquema 3-3-1-3 con Gago como carrilero por la derecha, y con México en Sudáfrica. Cometió el error de reconocer en plena eliminatoria: «Nunca dejaré que me impongan un jugador, ni que me lo sugieran». ¿Así escuchaba a sus colaboradores?

3- Entre Maradona y el preparador físico Signorini protagonizaron un papelón de planificación en la altura de La Paz . El papelón no lo marcó el resultado (1-6), sino que mientras el DT colgaba cartulinas en el vestuario con la leyenda «a la altura hay que atacarla y gambetearla», su preparador físico avisaba en forma alarmista: «Un día un jugador se va a morir jugando en la altura». Está claro que nunca se sentaron a charlar sobre cómo iban a jugar en los 3600 metros.

4- Armó una lista desbalanceada para el mundial , con muchos delanteros, muchos defensores centrales, sin laterales (salvo Clemente Rodríguez) y pocos mediocampistas. Quedó preso de 108 nombres y ningún equipo. Sólo estaban Mascherano y Bolatti para jugar como volantes centrales. El destino quiso que, aún amonestados, cuente hasta el final con ellos, pero… ¿y si alguno se resfriaba o veía dos tarjetas amarillas? Nunca se entendió, por ejemplo, qué sucedió con casos como el de Lisandro López, que fue convocado pero no tuvo minutos en cancha como para demostrar -o no- estar.

5- Maradona dijo que jamás volvería a ver la dolorosa derrota con Alemania. Al contrario, era lo que primero debía haber hecho en caso de tener ganas de seguir. Cometió el error de defender en zona las pelotas paradas cuando ese recurso ya había mostrado grietas en los futbolistas. Cayó en el mismo error que ante Brasil, en Rosario, donde después entre los mismos jugadores buscaban culpables cuando, en realidad, nunca hubo un entendimiento para defender de esa forma. En la foto del gol de Müller salió Otamendi, pero no fue su culpa.

6- Cayó en la trampa de los laterales . Cuando asumió, en su ideal, estaba jugar con Angeleri y Papa por derecha e izquierda, respectivamente. Terminó poniendo cuatro centrales sin proyección ni desequilibrio por las bandas. Al margen de eso, Otamendi pedía a gritos salir en el decisivo partido ante Alemania; era una carga para él seguir jugando y la decisión jugadorista del DT, de sostenerlo pese a todo, perjudicó al equipo, al elemento que debe estar por encima de todos los nombres y las individualidades.

7- En la zona del medio campo tampoco le encontró la vuelta . Con la presencia de Tevez e Higuaín para rodear a Messi, separó a Verón, quien era su «bandera» futbolística en el campo de juego y dejó solo a Mascherano, con un Maxi Rodríguez muy por debajo de su nivel y un Di María que nunca se sintió cómodo realizando tareas defensivas.

8- Anímicamente, el equipo se derrumbó ante la primera adversidad . La defensa argentina no sufría porque no era atacada. México la asustó porque atacó, pero no sufrió porque México atacó mal. Cuando un seleccionado como Alemania avanzó a fondo y bien, se acabó el sueño mundialista.

9- Polémica al margen (sólo ellos saben qué sucedió), Maradona dejó afuera a Riquelme porque, dijo, si él jugaba «viniendo a buscar la pelota al lado de Mascherano», no le servía. Verón contra Grecia jugó así (pegado a Bolatti) y Messi se despidió del Mundial al ladito de Mascherano ante Alemania, lejos de su zona de influencia.

10- Nunca pareció haber autocrítica y sí, en cambio, la búsqueda de enemigos . El partido con México debió servir como alerta de que el equipo jugó mal, que no tuvo patrón de juego ni el control de la pelota. ¿Cómo hacía para sacar a un delantero o rearmar el equipo? Esa era una de sus responsabilidades. Cambiar y perder también estaba dentro de las posibilidades; lo que nunca debió hacer era mantener un equipo que no entregaba ni solidez ni entendimiento colectivo. Se expuso a que el día que las individualidades no funcionaran, iba a quedar afuera del Mundial e iba a ser el final del ciclo. No hubo misterio. Eso fue lo que sucedió.

Publicado en canchallena.com

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Un comentario en “Las razones futbolísticas del adiós a Maradona

  • el 30 julio, 2010 a las 15:35
    Permalink

    Siempre se busco el error de la prensa, de la dirigencia, de los jugadores, de la Afa, de la Fifa, de los clubes. Siempre se pusieron los ojos en las cosas que se hicieron bien. Passman debería haberla tenido adentro porque Argentina clasificó primera del grupo, no porque entró sobre la hora, al fin al cabo entró.

    Ciclo lamentable, aunque Maradona y Bilardo, en los cargos que ejercieron, podrían haber hecho mas.

    Grondona no.

    Saludos

    Dan Hojman

    Respuesta

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