Peligro inminente

Independiente y Racing jugarán este sábado una edición más del clásico de Avellaneda.

Sin embargo, la actualidad de ambos clubes generan una situación que, dada la inestabilidad emocional de los hinchas del fútbol argentino, puede tornarse muy peligrosa si no se toman los recaudos suficientes, porque existen muchas chances de que Racing quede mañana condenado a la Promoción, o a un paso.

Para colmo de males, algunos medios y algunos protagonistas no ayudan a la hora de preparar un escenario normal y pacífico, y de repente surgen declaraciones inoportunas como las Sergio Agüero, quien manfiesta sus deseos de ver a Racing en la B: «Si se van al descenso, que se jodan«.

Está clara la posición del Kun, muy fanático de Independiente. Sin embargo, una declaración que debería ser tomada como parte del llamado folklore futbolero, lamentablemente para la sociedad argentina actual es sinónimo de provocación, insulto y potenciador de represalias. Dentro y fuera de la cancha.

Es por eso que es fundamental el accionar de los encargados de brindar seguridad a los que vayan este sábado al estadio de Vélez (otra payasada de la dirigencia actual del fútbol argentino, como consecuencia de su inoperancia para controlar a los violentos).

Sino, habrá que lamentar una nueva jornada negra en el fútbol argentino.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Un comentario sobre “Peligro inminente

  • el 30 mayo, 2008 a las 14:46
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    Ya no hay «folklore futbolero»: la «cultura del aguante», que la podés encontrar principalmente en cierto periodismo especializado y desde él se difunde hacia giles que no son barrabravas pero se dejan convencer de que su club de fútbol es más importante que la vida y confort de sus seres queridos, se la llevó puesta.

    A esto se suman algunas cuestiones extra, la principal de ellas que la violencia es negocio para los mismos sectores que dicen querer combatirla, porque, a diferencia de lo que pasó en Inglaterra (y por eso pudieron terminar con el hooliganismo en el campeonato local), nuestros dirigentes, casi todos, están hasta las manos en el asunto de la violencia institucionalizada en el fútbol. Algunos llegaron a la Presidencia después de ser jefes de la hinchada (especialmente cierto ‘enemigo’ de don Julio). Algunos usan a los barras de «personal de seguridad». Y así.

    Y, en cuanto al próximo clásico de Avellaneda City, al margen de que al Kun le buscaron la lengua y de que un profesional debería estar educado para ser muy prudente en lo que dice sobre cuestión tan pasional como el fútbol, algo cierto hay: si la Primera División de tu club juega tres años seguidos lo suficientemente mal como para que entre quince y diecinueve equipos promedien más puntaje por partido jugado, no hay teoría conspirativa que valga. Son de madera, no fuiste capaz de mejorar deportivamente, no sabés tampoco defenderte en lso escritorios de AFA, y punto. Cero juego y cero dirigencia. Eso es lo justo e inapelable del sistema de promedios, aunque a algunos llorones profesionales de la Argentina no les guste. Otra cosa es que uno de tantos curros del fútbol argento haya sido el gerenciamiento berreta como el que le endosaron -entre otras víctimas- a la Academia (una mala parodia de las sociedades deportivas europeas, inaplicables en Argentina mientras exista la connivencia políticos-barrabravas). Si se van a la «B», Blanquiceleste no será la única responsable. Aprovechemos para explicar a los hinchas jóvenes de Racing que cuando en 1966/67 ganaron todo lo imaginable ese club ya era un quilombo espantoso. Lo que vino después es la secuela remota de ese estado de caos institucional perenne.

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