Pudo ser tragedia
El choque entre Silvera y Forlín terminó siendo apenas un susto, pero estuvo a milímetros de convertirse en tragedia.
El defensor de Boca llevó la peor parte, y la caída, los ojos blancos y la contracción de los músculos de la cara que mostró la TV permitieron temer lo peor, y la imagen del camerunés Marc Vivien Foe (fallecido en el campo de juego) le habrá venido a más de uno, sobre todo por la desesperación de uno de los médicos de Boca, mientras intentaba agarrarle la lengua para que no se le vaya para atrás.
Por suerte, todo terminó con ambos internados por precaución, pero fue una situación que dejó al descubierto la pésima preparación que tiene un estadio de fútbol argentino ante un hecho inesperado: la ambulancia no pudo ingresar al campo de juego, y ambos futbolistas fueron trasladados en camilla hasta el móvil. Vergonzoso.
El cántico contra Julio Grondona no se hizo esperar. Pero lo bueno sería que no quede en la nada, y se realicen las tareas que se tengan que hacer, para, alguna vez en la Argentina, preveer las cosas antes de sufrir una tragedia.
El resto del partido y el resultado son una anécdota. Lo importante es que tanto Silvera como Forlín hoy descansan bien, recuperados del golpazo que se dieron accidentalmente en la cancha de Racing.
