Columnistas

Un escalón menos

El de hoy obviamente no iba a ser un día más para los argentinos y, mucho menos, para los futboleros ya que, durante esta última semana, el tema no fue otro que el comienzo del Mundial y obviamente del debut de nuestra selección, que con el correr del tiempo se fue transformando, nuevamente, en gran candidata a lograr el titulo.

Durante muchos años pensé que aquí en la Argentina el futbol se vivía como en ningún otro lado y cada vez más sostengo esta teoría. Camino a la casa de mi amigo, con quien observe el partido junto a su familia, ya se notaba a la gente extremadamente nerviosa aún a tres horas del pitazo inicial. Incluso, fuimos a buscar la tele a la casa de la madre como si fuera una película italiana (claro, ella tenia un 32 pulgadas) y en cada esquina no faltaba quien tuviera algo para vender con los colores argentinos.

Como mi amigo participa de los intercambios culturales con otros países, en la casa también había una estadounidense de 25 años. Sinceramente, al ver a Mascherano y compañía durante el himno argentino, las lagrimas se me caían de forma tal que la norteamericana dijo “es la primera vez que veo llorar a una persona viendo futbol” a lo que simplemente se le respondió “Bienvenida a la Argentina” ya que calculé que, como yo, había otros millones viviendo o sintiendo la previa del encuentro.

Afortunadamente los nervios se calmaron a los pocos minutos de comenzado el choque con los nigerianos, gracias a la palomita del Gringo Heinze. Pero luego volvieron, como consecuencia de las ocasiones desperdiciadas por los argentinos, que hicieron que un partido que “pintaba fácil” terminara con un innecesario final con la soga al cuello. Se lo vio cansado al equipo, quizás porque no hubo amistosos previos, pero con el diario del lunes prefiero los jugadores cansados y no lesionados.

Para destacar la labor de Lionel Messi a quien se lo vio, por momentos, como si estuviese en Barcelona y la de Mascherano, volviendo a ser el león del mediocampo.

Para corregir queda la posición de Jonas Gutiérrez, a quien hay que darle tiempo para que se acostumbre a la posición de lateral, y también las posibilidades de gol perdidas que hoy puede ser una anécdota y mañana nos puede dejar afuera.

Ya está, se sumaron los primeros tres puntos. Ahora a vivir “tranquilamente” el mundial hasta el próximo jueves, donde más de uno estaremos sin dormir en la previa del encuentro ante Corea.

En fin, un escalón menos o uno más, en este camino a la gloria dirigido por Diego Maradona, que tiene a 23 protagonistas de lujo…

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Desde 1998 cubre la actualidad de Boca Juniors para distintos medios. Desde 2015, para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió ocho libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio), "Maradona es Mundial" y "Una tarde de junio" (tambíén con Al Arco) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014 y 2018) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). Prologó el cuento de Fernando Gago (Resiliencia) en el libro "Pelota de Papel 2" (Editorial Planeta). En 2012 y 2022 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Ganó el premio ADEPA en la categoría Multimedia en 2018. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Un comentario en «Un escalón menos»

Responder a epirri Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Verified by ExactMetrics