A 25 años del gol del Beto Alonso con la pelota naranja

A lo largo de su carrera, Norberto Osvaldo Alonso convirtió goles de distintas maneras, e incluso con diversa importancia.

En total, fueron 163 en la Argentina (149 en River y 14 en Vélez) y otros 3 en su breve paso por Francia, vistiendo los colores de Olimpique de Marsella en la temporada ´76/´77.

Sin embargo, el gol que le hizo a Boca con una pelota naranja hace hoy 25 años, seguramente es uno de los más recordados de su carrera.

Según el propio Beto, la idea de que una inédita pelota naranja forme parte del superclásico fue de Hugo Orlando Gatti, el arquero ídolo de Boca, quien la vio en la semana previa en una oficina de Adidas y se lo planteó al árbitro Francisco Lamolina, quien no puso reparos. El planteo del “Loco” era que si llegaba a haber muchos papelitos sobre el campo de juego, tal vez con la clásica “Tango” blanca no se iba a poder jugar.

Así fue que cuando promediaba el primer tiempo, y ante un “colchón blanco” de papelitos, en un lateral entró en acción la pelota naranja. Y minutos después, se metió en la historia cuando el Beto le escapó a la marca de Higuaín, saltó solo en el área chica, conectó el centro de la derecha ejectutado por Roque Alfaro con la frente, y con los ojos bien abiertos, le cambió el palo a Gatti y mandó a la pelota naranja a besar mansamente la red.

El festejo fue besándose con todas las ganas la camiseta riverplatense frente a la platea de socios de la Bombonera, como para ratificar ante todo aquel que lo quiera ver que su amor por la banda roja era (y es) indestructible. Más tarde, y unos minutos antes del final del partido, clavó el 2 a 0 de tiro libre, con la fundamental ayuda de Roberto Pasucci, quien estaba en la barrera y tocó la pelota con sus manos, descolocando a Gatti.

Aquel fue el último superclásico disputado por Alonso en la cancha de Boca, y resultó ser la tarde soñada para el Beto, quien además de los dos tantos y la victoria, se dio el gran gusto de dar la vuelta olímpica en la Bombonera. Como broche de oro a su extraordinaria carrera, meses después se coronó campeón de la Copa Libertadores de América y, en diciembre, fue campeón intercontinental en Tokio, Japón, en donde le dio el pase gol al uruguayo Antonio Alzamendi.

Pero a pesar de los títulos y de su retiro en lo más alto, la pelota naranja es, fue y será un recuerdo constante para cualquier argentino futbolero. Y más si es hincha de River.

Publicada en canchallena.com, con el fundamental aporte de Luis Casabal en la búsqueda documental.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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