¿Campeón a la distancia?
Por estos días, en la AFA deben estar rezando para que el Apertura 2007 se defina el 2 de diciembre, cuando se enfrenten Lanús y Boca en la Bombonera.
¿Por qué? Simple. Mientras para el xeneize ese será su último partido en el torneo (adelanta su encuentro de la fecha 19 ante Tigre para viajar a Japón, donde disputará el Mundial de Clubes), el Granate cerrará su campaña el domingo 9 de local ante Gimnasia LP.
Como consecuencia de esto, existen al menos dos escenarios de definición tan posibles como ridículas:
- Que Boca se vaya a Tokio como único líder del Apertura, y se entere en tierras niponas que es el campeón argentino.
- Que Lanús (y/o Independiente, y/o Tigre y/o hasta Banfield) iguale/n a Boca en la cima de las posiciones el 9 de diciembre, lo cual generaría que haya que jugar un desempate tres días despúes. Es decir que, según el reglamento, Boca debería presentar equipo para disputar ese desempate como máximo el miércoles 12 de diciembre, día en el cual el actual campeón de América estará jugando las semifinales del Mundial de Clubes ante el Pachuca de México (campeón de la Concacaf) o el campeón de la Confederación Africana de Fútbol (aún no determinado).
Sin dudas sería el broche de oro para este impresentable Apertura 2007, escaso de fútbol, carente de espectáculo, poblado de incongruencias dirigenciales y repleto de curiosidades negativas.
