Carta abierta a Luciana Aymar

Querida Lucha

Lo primero que me sale decirte es gracias. Gracias por por todo lo que le diste no sólo al hockey, sino al deporte argentino en general.

Tenía pensado escribir esto ayer, antes de la final con Holanda. No pudo ser.

Lo quería publicar antes de la final olímpica, porque yo no necesitaba el oro en Londres 2012 para aumentar mi admiración y gratitud hacia vos y las Leonas. Lo que han logrado en esta década y pico es impresionante.

Y no quiero detenerme en los logros materiales, que igual son una barbaridad (dos mundiales, tres oros Panamericanos, cuatro medallas olímpicas, cinco Champions Trophy y, en lo personal, nada menos que siete veces elegida la mejor del mundo). Lo que quiero es destacar que eso fue producto y consecuencia de premisas tan sencillas que, lamentablemente, pocas veces son puestas en práctica en nuestro país: sacrificio, trabajo, esfuerzo y dedicación. Claro que a todo eso se le suma tu aporte. Vos siempre fuiste “la distinta”, “el ancho de espadas”, “la artista”, como suele describirte Cachito Vigil. Pero no tengas dudas de que las Leonas, aún siendo vos irremplazable, continuarán escalando y, a lo mejor, hasta se cuelguen el merecido oro olímpico en Río 2016, que más temprano que tarde llegará a las vitrinas del hockey argentino.

Tu último partido con el equipo argentino, el día de tu cumpleaños y final olímpica de Londres 2012. La película hubiera sido perfecta con una victoria. Pero no pudo ser. Y en tu último gran gesto como líder del grupo, no sólo empujaste a tus compañeras a que traten de dejar atrás la bronca por la derrota para celebrar la plata, sino que fuiste consciente de que si bien ustedes jugaron bien, esta vez Holanda hizo las cosas mejor y fue un justo campeón.

Quiero confesarte que nunca me hubiera imaginado que iba a sufrir tanto con una definición por penales de ¡hockey! allá en Perth 2002, y madrugar para acompañarlas por TV. Tampoco pensé que alguien iba a emular con un palo en la mano el gol de Diego a los ingleses de manera tan similar, como vos lo hiciste en el Mundial 2010 de Rosario.

¿Tomaste conciencia de lo que lograron, en un país que hasta entonces estaba prácticamente obnubilado con el fútbol? ¿Entendés que ustedes convirtieron al hockey en el deporte más prácticado por las mujeres de todas las edades en la Argentina, desplazando, por ejemplo, al tenis? Mirá si tendrás cosas para contarles a tus hijos y nietos…

No quisiera extenderme mucho más, pero sentía la necesidad de escribirte estas líneas.

De ahora en más, va a ser difícil ver a las Leonas sin que vos estés en la cancha. Va a ser raro. Pero no tengas dudas de que el legado continúa, y que estas pibas que toman la posta van a seguir haciendo cosas grosas, aún sin tu presencia.

Te deseo lo mejor en lo que venga de ahora en más en tu vida.

Con afecto, admiración y agradecimiento,

Pablo Lisotto

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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