Coco Age 2
Estamos a una hora y monedas del comienzo de una nueva era del seleccionado argentino de fútbol.
Si bien considero vergonzoso organizar un amistoso entre Argentina y Brasil con los dos equipos a medio entrenar, a medio formar, casi tan innecesario como los amistosos de verano (donde los equipos están imprecisos, duros por la pretemporada y apenas si hilvanan dos jugadas seguidas) y con tanto olor a asqueroso negociado ruso, Argentina-Brasil siempre es un clásico y así hay que jugarlo.
Me parece formidable que Basile haya convocado a un número 3 en serio como Clemente Rodríguez, luego de casi una década de dar la ventaja de jugar sin marcador de punta, sumando a Sorín a los 11 iniciales y no entendiendo jamás a qué juega Sorín (tal vez esa incomprensión acerca de cuál es su puesto lo ha llevado a jugar en diez equipos distintos, ya que ni los técnicos entienden de qué ponerlo).
No se entiende a priori la convocatoria y la titularidad de Bilos, pero será cuestión de verlo en acción con la celeste y blanca.
Signo importante de confianza es la cinta de capitán al «10», que sigue siendo Riquelme, y magia, talento, fantasía, gambeta y potrero en los dos de punta: Messi y Tévez, con Agüero esperando para entrar en el segundo tiempo seguramente.
Insisto: no me gusta Basile como entrenador. Sin embargo, el rol de Director Técnico en la Selección Argentina ha pasado a ser más el de un seleccionador, un juntador de jugadores y un motivador. En eso Basile no tiene rivales y, si es inteligente en las citaciones, llegará a muy buen puerto en Sudáfrica 2010.
