El día que Maradona fue DT de la selección argentina

Cuenta la leyenda que hace años, muchos años, Diego Armando Maradona fue elegido técnico de la selección argentina de fútbol.

Pudo ser campeón del mundo en 2010, pero la suerte le soltó la mano cuando más la precisaba.

El cargo le fue ofrecido en octubre de 2008, pocos días antes de su cumpleaños número 48. Fue, sin dudas, uno de los regalos más importantes de su vida.

Poco interesó la falta de experiencia como DT. El hecho de que haya sido y siga siendo el mejor futbolista de todos los tiempos le bastó para que el entonces presidente de la AFA, Julio Grondona, le diera «las llaves del predio de AFA», aludiendo a la «mística» y a la «Generación dorada del ´86» como únicos cimientos fuertes de aquella gestión.

Así las cosas, y sabiéndose con poder (como nunca; como siempre) Maradona no sólo aceptó el cargo sino que armó el cuerpo técnico a su antojo, convocando para puestos claves a gente cercana que seguramente fueron y son grandes personas, pero que carecían de experiencia suficiente para desempeñar un correcto trabajo.

Las crónicas de esos días hicieron foco de sus críticas sobre Alejandro Mancuso y Héctor Enrique (ayudantes de campo), y de Fernando Molina, jefe de prensa del DT (cargo nunca antes -ni después- utilizado) y por entonces novio de Dalma Maradona, hija mayor del entrenador.

En 20 meses de gestión (de octubre de 2008 a julio de de 2010), la selección argentina vivió como en una montaña rusa: subiendo despacio y bien aferrada, para, luego de llegar a la cima, caer bruscamente. La curiosidad matemática quiso que, en partidos oficiales, el debut sea con un 4-0 y la despedida con un 0-4.

Los diarios de época aseguran que Maradona utilizó a más de 100 futbolistas. El dato parece exagerado, pero careciendo de herramientas para verificar lo escrito entonces, no queda otra que darle la derecha a lo encontrado en los archivos. Esos mismos medios aseguran que el entonces DT llevó al Mundial 2010 un tal Ariel Garcé, que habría jugado como defensor en River y en Colón de Santa Fe, en lugar de citar a Javier Zanetti, capitán y símbolo del multicampeón Inter de Milan de la primera década de este milenio, a quien le habría ganado la pulseada por todo lo exhibido en un amistoso contra Haití, único partido de Garcé con la camiseta albiceleste en su vida.

Acerca de la comparación con la montaña rusa, se aportan algunos claros ejemplos: 4-0 a Venezuela, 1-6 con Bolivia (la peor de la historia en eliminatorias), 1-0 a Colombia; 0-2 con Ecuador, 1-3 con Brasil, 0-1 con Paraguay; 2-1 a Perú; 1-0 a Uruguay; 1-0 a Nigeria; 4-1 a Corea del Sur; 2-0 a Grecia; 3-1 a México y 0-4 con Alemania (la peor goleada en contra en la competición en 36 años), sin considerar una colección de victorias intrascedentes contra equipos de tercera y cuarta línea, como Escocia, Panamá, Ghana, Jamaica, Costa Rica, Haití o Canadá, que sumaron dólares para la AFA y desprestigio para la selección.

Otros medios de época resaltan que Maradona fue la gran figura del Mundial de 2010, que fue el primero de la historia que se disputó en suelo africano, más precisamente en Sudáfrica. Diego fue el dueño de todos los flashes, eclipsando a las grandes figuras de ese entonces, incluído Lionel Messi, exageradamente multipremiado y elegido el mejor del mundo con apenas 23 años. No hubo protagonista de aquel mundial que no cayera en la tentación de acercarse para fotografiarse con «El 10».

Existen otras publicaciones que afirman que lejos de cuestionar sus capacidades como entrenador, sus cualidades como planificador, sus aciertos y sus errores,  lo que en realidad sacó a Maradona de la selección argentina fue que después de volver de Sudáfrica 2010, éste no fue a la Casa Rosada a saludar a la presidenta de aquel entonces, la señora Cristina Fernández de Kirchner. Esto sí parece una verdadera ridiculez de la cual no nos haremos eco, considerando que, en un país serio, que esto sea cierto rozaría lo payasesco.

En los primeros días tras el despido / la salida / la renuncia de Maradona, pocos medios registraron el detalle de que Alejandro Sabella había firmado un contrato con Estudiantes de La Plata con una cláusula muy particular e infrecuente: «Ante un llamado de la selección argentina, el entrenador tendrá derecho a romper el vínculo con el club», rezaba, palabras más o menos, ese punto.

La extraordinaria campaña de Sabella en el Pincha (campeón de la Libertadores de América 2009, subcampeón del mundo -a dos minutos de derrotar al casi invencible Barcelona de España- en 2009 y subcampeón del Torneo Clausura 2010), sumado a los fuertes lazos entre el emblemático Juan Sebastián Verón y Julio Grondona, más la figura de Carlos Salvador Bilardo como mánager de la selección argentina, fueron lazos que casi nadie anudó por esos días. Porque más allá de los pedidos populares para que Carlos Bianchi tuviera su merecida chance, siempre estuvo claro que mientras Don Julio viviera el Virrey, que se cansó de ganar absolutamente todo en varias ocasiones con Vélez y con Boca, no se iba a calzar la pilcha celeste y blanca.

El recuerdo de la campaña de Alejandro Sabella como técnico de la selección argentina (previo interinato de Sergio Batista, tal vez el DT campeón olímpico menos reconocido de la historia del fútbol mundial)  quedará para otro capítulo.

Será hasta entonces.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

6 comentarios sobre “El día que Maradona fue DT de la selección argentina

  • el 4 marzo, 2018 a las 19:28
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    LA peor decisión de la AFA en la historia teniendo a bianchi y a messi en gran momento se cargaron a su propia seleccion lo siento por Messi en verdad que se merece un mundial.

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  • el 28 julio, 2010 a las 23:01
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    Una pequeña corrección Pablo: El DT subcampeón de la Sudamericana 08 fue Astrada; Sabella asumió en 2009.

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  • el 28 julio, 2010 a las 17:04
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    Buena vision desde el futuro, ahora… que cumulo de casualidades ocurrieron en aquellos tiempos no? habran sido casuales?? abrazo.

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  • el 27 julio, 2010 a las 23:02
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    Si Grondona no es ilegal, Bianchi deberia ser el DT, pero, seguramente…………………

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  • el 27 julio, 2010 a las 16:46
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    Buena Pablo. Buen texto. ¿Pero será que dentro de algunos años habrá que contar entonces sólo como un hecho casi único que Maradona haya dirigido a la selección? Tratándose del personaje en cuestión no me jugaría jamás con cuestiones definitivas…Abrazo.

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