En Rosario, no

Por Germán Izykowsky

Antes de comenzar la nota quiero aclarar que no tengo nada en contra de los hinchas de Central ni contra la institución rosarina.

La medida que supuestamente quiere tomar, nuevamente en caliente, Julio Grondona; de querer mudar los dos últimos partidos que la selección jugará como local al estadio de Arroyito, no creo que sea la correcta ni tampoco el momento.

Mas allá de los gustos por un estadio u otro, sostengo que en el Gigante el equipo de Maradona no será mas local que en otra sede de la Capital Federal, por ejemplo la Bombonera o el mismo Monumental por citar dos ejemplos.

El “frío” del público no se debe a una cuestión de lugar sino a una cultura futbolística. No es el mismo público que va todos los domingos a la cancha que quien va a ver a Messi y compañía. Ahí concurren las personas que, seguramente, no quieren que haya problemas con la otra hinchada, ni balas de goma, ni gases, ni nada de lo que ocurre, lamentablemente, todos los fines de semana en el fútbol argentino.

Otro de los motivos por el cual no creo conveniente al estadio de Arroyito es el fanatismo del público rosarino con su club de origen. Todos sabemos del repudio que genera los jugadores surgidos de la cantera rival. Cualquier jugador de Newells o Central que enfrente al otro, cualquiera sea la camiseta que use en ese momento, es repudiado, hostigado e insultado. Incluso, lamentablemente, en algunas ocasiones pasa a mayores.

A raíz de esto me surge la pregunta de cómo recibirán a Maxi Rodríguez, Heinze o al mismísimo Messi en ese escenario. Son detalles, pero no tienen que ser descuidados.

El equipo debe y tiene que crear su mística alrededor de Messi, la mayor figura de este seleccionado, rodearlo y hacer que se sienta cómodo así rinde como en Barcelona. Si lo mandamos a jugar a la cancha de Central, no creo que sea muy bienvenido.

Otro dato que marca el fanatismo en esa ciudad es el siguiente. Cuando Argentina cayó en primera ronda en el Mundial 2002, los hinchas canallas colgaron banderas de Suecia y otras con dedicatorias al director técnico de ese momento, Marcelo Bielsa, campeón con Newells.  Entonces:  ¿La selección por sobre todas las cosas? Esta respuesta merece otro capítulo, aún mayor.

Por eso creo que la AFA debería pensar bien dónde hacer de local en los próximos partidos. Ahora se habla que solamente jugaría el ultimo partido contra Perú y que, por un tema de recaudación, sponsors y protocolo; contra Brasil debería jugar en el Monumental.

Argentina se juega mucho y no parece ser el momento para cambiar. Dejemos todo como esta y pensemos en cambios para la eliminatoria del mundial 2014. Para la próxima ya estarán “disponibles” los estadios de Salta, Mendoza, Córdoba y el Ciudad de la Plata (techado), todos refaccionados para la Copa América que se disputará en el país en el 2011.  Estos, junto al de Colon, Gimnasia de Jujuy y el nuevo estadio de San Juan, serán las sedes de la Copa según informaron desde la AFA.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

Un comentario en “En Rosario, no

  • el 26 junio, 2009 a las 13:34
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    No seria bueno jugar en arroyito por el fanatismo que tienen, seria contraproducente en maxi, messi y heinze, de eso no hay duda, dejen de hecharle la culpa de todo al monumental, este equipo no transmite nada de nada, no hay un plan de trabajo.

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