Esto es un Mundial

Así como el fútbol en general es maravilloso por aquella brillante definición del maestro Dante Panzeri acerca de que es la “dinámica de lo impensado”, el Mundial lo es aún más, y elevado a la máxima potencia.

De octavos para adelante, un error, por más mínimo que fuese, no sólo te deja afuera, sino que además te da revancha recién dentro de ¡cuatro años!

Es por eso que sorprende la decisión de Maradona de “bancar” a Martín Demichelis, hasta ahora la pieza más floja de la defensa argentina, claramente el talón de Aquiles de la selección argentina.

Sabido es que Diego tiene códigos, y sacarlo a Micho sería romper esos códigos. “Lo prendería fuego”, como suele decirse.

Sin embargo, al mismo tiempo no tuvo el mismo gesto para con Samuel, y tampoco con Verón. El primero jugó contra Nigeria, se lesionó ante los surcoreanos y nunca más jugó, mientras que la Brujita fue titular ante los africanos y contra Grecia, y apenas disputó unos minutos contra México. A los dos, el DT los limpió sin mediar ninguna clase de explicación lógica o amparada en el rendimiento de ambos. Lo criterioroso hubiera sido poner a Samuel por Demichelis, y mantener a Verón en lugar de Maxí Rodríguez.

También se da una sensación complicada para quien esto escribe: el corazón quiere que gane la Argentina, pero el análisis lógico indica que Alemania tiene todo dado para seguir. Su equipo está mejor conformado en su conjunto, además de que históricamente los germanos son «coperos». De hecho, la última vez que se quedaron afuera de lo que serían los cuartos de final fue en 1954…

Las chances argentina radican en aprovechar al máximo las debilidades defensivas que pueda proporcionar el fondo alemán, aunque pensar que no corregirán las visibles fallas que exhibieron ante Inglaterra sería un error. Y también confiar en que la suerte siga estando del lado de Maradona, «El Barba» siga dando una mano y las velas de San Palermo sigan prendidas.

Se vislumbra un partido de “palo y palo”, de que pasará el que meta más goles. Ojalá sea así, por el bien del espectáculo. Históricamente, los mejores partidos de los mundiales fueron los de cuartos de final: Brasil-Italia (1982), Francia-Brasil (1986), Inglaterra-Camerún (1990), Francia-Brasil (2006) y seguramente varios más que se quedan en el camino de la memoria.

En la historia de esta competencia, varios equipos se han quedado en el camino antes de tiempo (Argentina 2002 sería el máximo exponente de este ejemplo), y otros han llegado a instancias decisivas aún dejando una imagen muy mala (Argentina 1990 o la misma Italia de 2006).

Por eso último es que puede ocurrir cualquier cosa mañana en Ciudad del Cabo.

Esto es un Mundial.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

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