Rumbo al Mundial Rusia 2018. #50GrandesMomentos: 08 – Campeón sin corona I
Existe una frase, apasionantemente discutible, que asegura que el mejor de un torneo es el campeón. Que “del segundo no se acuerda nadie”.
Bueno. Todas esas afirmaciones se contrastan de manera muy fácil con dos claros ejemplos de la historia de los mundiales: Hungría de ´54 y Holanda del ´74.
En este capítulo, los protagonistas son los húngaros. El equipo de Hungría llegó a Suiza como claro favorito al título, gracias al título olímpico obtenido en los Juegos de Helsinki 1952, y con una racha impactante de 28 partidos invicto. El técnico Gusztáv Sebes tenía un plantel de lujo: Zoltán Czibor, Sándor Kocsis, Nándor Hidegkuti, Ferenc Szusza, József Bozsik y Gyula Grosics.
Pero además, el conjunto rojo tenía a un distinto, un crack, uno de esos futbolistas que cuando nacen, rompen el molde: Ferenc Puskas, capitán y una de las grandes figuras del Mundial Su autoridad dentro del plantel era incuestionable.
Y no era para menos, porque además de ser el líder del equipo, era coronel del ejército de su país. Hungría logró en Suiza ´54 un récord aún imbatido: 27 goles en cinco partidos, con un promedio de algo más de 5 tantos por encuentro. Una locura. Un festival. Un canto al fútbol.
El camino húngaro a la final fue intachable: 9 a 0 a Corea del Sur y 8 a 3 a Alemania Federal en la fase de grupos, 4 a 2 a Brasil en cuartos e igual resultado ante Uruguay, en las semis. Con Puskas a media máquina (se había fracturado el tobillo derecho, pero de todas maneras jugó y convirtió un gol), Hungría salió a disputar la final ante Alemania Federal, equipo al que había humillado en la fase inicial.
Contra todos los pronósticos, los germanos dieron la sorpresa y ganaron 3 a 2, en un partido que pasó a la posteridad como “El milagro de Berna”. Sin embargo, el equipo que quedó en el recuerdo de todos fue Hungría, que deslumbró con su potencia goleadora y con su constante afán de ser siempre protagonista.
El récord de partidos invicto se quedó en 32 y muchos podrán decir que el más importante, la final del Mundial, lo perdió. Pero lo concreto es que cualquier amante del fútbol reconoce y ubica a la Hungría del ´54 como uno de los mejores equipos de todo el mundo, incluso por encima de algunos campeones.
Entonces señores, tal vez no siempre el mejor es el campeón…

- Este texto forma parte del libro 50 Grandes Momentos de los Mundiales, publicado por Ediciones Al Arco en 2014 y repartido por el Ministerio de Educación de la Nación, de manera gratuita, en todas las escuelas públicas de la Argentina.El libro se puede leer en este mismo sitio, o descargar en pdf, Todos los derechos reservados.

