Todos somos árbitros (II)

En una especie de «segunda parte» de un post publicado hace casi 2 años titulado «Todos somos árbitros«, quiero dejar en claro mi posición con respecto al análisis de los arbitrajes en este espacio.

Como habrán notado los más detallistas, desde hace varios meses en Dame Pelota casi no se hace mención a la labor de los jueces que, fecha tras fecha, aciertan y se equivocan en sus decisiones.

Es por eso que, hasta que la FIFA no determine implementar el uso de la tecnología en el fútbol, en Dame Pelota no aplaudiremos los aciertos ni criticaremos las fallas de los árbitros. Dadas las cincunstancias, el árbitro es un personaje más dentro de un partido y puede equivocarse en sus decisiones, tanto o más (o menos) que un delantero que le erra a la pelota, u otro que remata desviado, o un defensor que no marca bien y recibe un gol en contra, o un arquero que da rebote y la tiene que ir a buscar al fondo de su arco.

Como se decía en abril de 2006, es poco serio cuestionar la labor de una persona porque se «comió» un off side que, según el nefasto e inservible Telebeam, fue de apenas 20 centímetros.

¿Para qué sirve el uso de la tecnología, varias horas después de acontecidos los hechos? Para generar reacciones inútiles en contra de los árbitros de periodistas, hinchas, dirigentes, etc.

¿Tan complicado será implementar el Telebeam como un material de consulta inmediato para que el inútil cuarto árbitro, en lugar de realizar la difícil tarea de controlar que los técnicos «no se salgan del corralito pintado», consulte en una cabina aislada si una jugada fue o no fue off-side, como hacen en el rugby para confirmar si una jugada fue o no try, por poner un ejemplo?

¿Tan complicado será implementar el tal preciso e indiscutible eye-hawk (ojo de águila) del tenis, para corroborar si una pelota entró o no al arco, o si salió o no de la cancha, o si un foul fue afuera o adentro del área?

Curiosamente, el protagonista de ambos posts referidos a los arbitrajes es el mismo: Sergio Pezzotta. Hace casi dos años, opiné que el juez se había equivocado a favor de Boca por incapacidad, y no a propósito, y que Vélez lloraba ante el hecho consumado. Por eso, me acusaron de subjetivo, de opinar con la camiseta puesta, y varias cosas más. Hoy, sigo opinando igual, y en este caso, el sábado el beneficiado fue River (penal inexistente  y roja a Alvaro González sobre el final del primer tiempo, lo cual desembocó en un 1-3 irremontable, aún cuando después qusio compensar con un penal inexistente para Boca y tres rojas a los de River, más los tres penales no cobrados en favor de Boca). 

Seguramente, más de uno dirá que si se implementaran estos cambios «el fútbol perdería su esencia. De hecho, si estos elementos tecnológicos hubiesen existido en 1986, el gol de Maradona con la mano no hubiera valido».

Claro que no hubiera valido porque, a pesar de lo celebrado que fue en su momento y hasta el día de la fecha, fue un gol ilegítimo. Pero con esta tecnología, probablemente el penal que cobra Codesal en la final del mundial 90 hubiera sido invalidado…

Esta es la posición que se tomará de ahora en más en Dame Pelota en lo que se refiere al análisis de los arbitrajes.

Pablo Lisotto

Nació en la Argentina en 1975. Es Licenciado en Periodismo (TEA 1998). En marzo de 2006 creó www.damepelota.com.ar, por el cual recibió diferentes premios y reconocimientos (por ejemplo, fue invitado a los Juegos Olímpicos de Londres 2012). Actualmente cubre la actualidad de Boca Juniors para la sección Deportes del diario LA NACIÓN. Escribió seis libros: "50 Grandes Momentos de los Juegos Olímpicos", "50 Glorias del deporte olímpico", "50 Grandes Momentos de los Mundiales de fútbol" y "50 Grandes Momentos de la Copa América" (Al Arco, 2012, 2014 y 2015. Se pueden leer gratis en este sitio) y "Hazañas y Leyendas de los Mundiales" (Atlántida, 2014) y "Hazañas y Leyendas de los Juegos Olímpicos" (Atlántida, 2016). A fines de 2012 recibió una Mención Especial de ADEPA, en la categoría Deportes. Es especialista en Olimpismo y en Mundiales de Fútbol.

4 comentarios en “Todos somos árbitros (II)

  • Pingback:Todos somos árbitros (III) « Dame Pelota

  • el 7 febrero, 2008 a las 20:41
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    Nada que ver,no?

    Entre este y Pagani la vamos a pasar fenomeno!

    José María Aguilar: «Cuando termine mi mandato, quiero estudiar periodismo deportivo»

    :(:(:(:(:(:(:(

    Respuesta
  • el 7 febrero, 2008 a las 12:06
    Permalink

    Pablo:

    Buenos días, me pasé a leer un poco el blog y de paso quería invitarte a escuchar un poco de rock.
    Soy parte de una banda del mencionado género, y justamente lo que te contaba, ando promocionandola a pulmón por los diferentes espacios que la blogósfera permite.

    Es por eso te espero (siempre que tengas ganas y sin ningún compromiso de compra) en cualquiera de éstas dos direcciones: http://www.motorvicio.com.ar* o bien motorvicio.blogspot.com

    *Cabe aclarar que si de escuchar temas se trata, lo más conveniente es que visites el sitio web y la sección «canciones».

    Muchas gracias por tomarte el tiempo de leerme y ojalá te pases.

    Saludos.
    Rodrigo.

    Respuesta
  • el 7 febrero, 2008 a las 11:39
    Permalink

    Con todo respeto, creo que mezclas un par de cosas.
    Los errores profesionales existen y son y seran inevitables. A lo sumo la tecnologia reducira su impacto en el resultado del partido en casos «gruesos». O sea, «tecnologicamente» podras decir si fue de un lado o de otro de la linea, un foul, un gol o no, o un «orsay».
    No hay tecnologia que corrija el criterio, bueno o malo, la interpretacion o apreciación , buena o mala de ningun juez.Sea arbitro de futbol, o juez de la corte.Lo tecnologico optimiza lo objetivo pero no arregla lo subjetivo de un fallo. De todos modos no es poco y valdria la pena aprovecharlo, sin fundamentalismos.
    Pero lo indefendible de los referis de futbol es lo que disimulan en eso que se llama criterio o apreciación o interpretacion de la jugada.
    Generalmente se escudan en esto para esconder errores tecnicos gruesos sustentados en su afan de protagonismo.
    De Nimo para aca , con mojones como Catrilli, Madorran y Lunati (agrego Baldassi) por ej. estos señores se convencieron que ellos son algo importante dentro del espectaculo y empezaron a querer figurar y a «tener personalidad» . Elizondo se ha equivocado, y feo, montones de veces pero el tipo lo manejo desde su rol terciario dentro de asunto.
    Estos ultimos años, estos tipos, generalmente confesos frustrados futbolistas, han promovido su autobombo y protagonismo, fomentado por el pedorrismo deportivo farandulesco, al que cualquier bardo le viene bien si de llenar espacios se trata.
    Entonces salen antes, despues, y durante los partidos hablando, discutiendo en camara y explicando qué cobraron y porque, con tecnicos y jugadores, de igual a igual, con un rol protagonico que no debieran tener.
    Entonces, lejos de creer que la solucion esta en darles mas medios o entrenarlos o mandarlos a hacer cursos, lo que debiera hacer la AFA es decirles que dirijan los partidos cobrando lo «mejor que puedan» y cerrando la boca.
    Y despues si «lo mejor que pueda » alguno es mediocre…fuori.
    Asi ir depurando la manada. Sacando del medio los modelos Baldassis conversadores y toqueteadores de jugadores, los modelos Lunatis con cara, gestos y fallos de desquiciado, los modelos Pompei /Furchi con menos autoridad que Piñon Fijo.
    Digo esto, habiendo jugado durante 40 años al futbol/pelota y habiendo carajeado y peleado con cuanto referi se me cruzó.Salvo aquellos que, aun con sus errrores, mantenian una distancia y una prescindencia en el desarrollo del partido y de las emociones de los que jugabamos.
    Slds

    Respuesta

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